El meteorólogo José Serra advirtió que el fenómeno de El Niño ya está instalado y que diciembre de 2026 será el mes más crítico para Uruguay, con precipitaciones que podrían triplicar o cuadriplicar los valores normales en el norte y el este del país.
En una entrevista con Montevideo Portal, Serra, con más de 20 años de oficio y un largo paso por la Dirección Nacional de Meteorología, fue directo: este episodio no tiene comparación posible. El último Niño fuerte, el de 2015-2016, registró temperaturas del Pacífico unos 2,6 ºC por encima de lo normal. El actual se acerca a los 4 ºC.
Qué viene para Uruguay en diciembre
Serra anticipó lluvias abundantes en la región norte, noroeste, noreste y este-noreste, con volúmenes que pueden superar en tres o cuatro veces el promedio mensual. A eso se suma el aporte de grandes caudales desde las nacientes del río Uruguay, una combinación que, a su juicio, configura un desastre más grave de lo que se piensa.
Los suelos del norte y el centro ya están saturados. Esa saturación golpea a todos los sectores productivos: agricultura, transporte y turismo incluidos.
Las represas ya están evacuando agua
Salto Grande tiene los vertedores abiertos, igual que Yacyretá e Itaipú. Serra explicó que contener los millones de metros cúbicos por segundo en juego es impensable, y que cerrar esas represas sería peor: el agua podría incluso pasarles por encima, un escenario extremo que sería una catástrofe.
Un verano atípico: sin olas de calor, con más lluvia
Para enero, febrero y principios de marzo, Serra prevé una ventana en la que El Niño perderá fuerza. Habrá menos lluvias que en diciembre, pero no un verano clásico: sin frecuentes olas de calor ni pulsos de aire cálido.
«Las temperaturas serán normales o levemente por debajo de lo normal, a consecuencia de la cubierta nubosa, y las precipitaciones levemente por encima de lo normal», detalló. El Niño se mantendrá activo hasta junio o julio, afectando también parte del otoño y del invierno.
El problema de fondo no es El Niño
Serra insistió en que el fenómeno es apenas la punta del iceberg. El segundo actor que lo preocupa es el alza de las temperaturas del agua en el Atlántico, el Mediterráneo, el Índico, el Ártico y el Antártico.
«La cadena causal es clara: mayor temperatura del agua genera mayor evaporación, que deriva en condensación y precipitación», explicó. A la larga, este calentamiento general es más nocivo que El Niño mismo, con una alteración de todo el ecosistema marino.
La Organización Meteorológica Mundial advirtió que El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia diciembre de 2026, con repercusiones durante buena parte de 2027. La OMM proyecta que el pico llegue entre noviembre de 2026 y enero de 2027, con temperaturas del Pacífico tropical hasta 3,8 ºC por encima del promedio histórico, y pidió acción humanitaria urgente para las poblaciones vulnerables.
Crítica al Estado: respuesta tardía y demasiadas comisiones
Serra no se mordió la lengua al evaluar la reacción oficial. Dijo que los meteorólogos privados venían advirtiendo desde febrero y marzo, con información de la OMM, la NOAA y otros organismos internacionales, y que el Estado recién actuó en los últimos dos o tres meses.
«Y esas acciones son más que acción, reuniones: comisión para esto, comisión para lo otro. A mí eso me duele bastante», afirmó.
Criticó también las vallas preventivas planeadas para Paysandú y Salto: «Ya está lloviendo. Eso se debió de pensar años antes». Y recordó los antecedentes recientes: Porto Alegre bajo agua en 2024, la crisis hídrica de Montevideo en 2023-2024. «Todos estos fenómenos meteorológicos cada vez van a ser más severos y más frecuentes, y debemos adaptarnos», dijo.
Alertas al celular y la mochila del Sinae
Serra valoró las alertas en los teléfonos, aunque con sarcasmo fino: si suenan a las 4 de la madrugada y el celular está en la mesa de luz, ¿cuál es el impacto real?
Sobre la mochila de emergencia recomendada por el Sinae, preguntó qué se supone que enfrentamos: ¿erupciones volcánicas, un tsunami, una guerra? Uruguay tiene sus propios eventos históricos, como los tornados de Fray Marcos y Dolores o las inundaciones de 1959. La mejor mochila, sostuvo, es una alerta temprana.
La red de observación perdió calidad y vínculo social
Para Serra, la observación es el cimiento de la meteorología, y Uruguay la cambió para mal. Las estaciones convencionales, con personal las 24 horas, registraban granizo, visibilidad y tipo de nubes; las automáticas, no.
Se perdieron también el acceso social, la divulgación y la serie histórica, porque la transición se hizo sin comparar el comportamiento de una y otra. Serra lo enmarca en lo que llama meteopolítica: las políticas de Estado en función de la meteorología.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo será el momento más crítico de El Niño en Uruguay?
Diciembre de 2026, según el meteorólogo José Serra. El proceso se intensificará gradualmente desde ese mes en adelante.
¿Cómo será el verano 2027 en Uruguay?
Atípico: temperaturas normales o levemente por debajo, más días de cielo cubierto y precipitaciones levemente por encima de lo normal, sin frecuentes olas de calor.
¿Hasta cuándo se mantendrá activo El Niño?
Serra estimó que hasta junio o julio de 2027, afectando parte del otoño y del invierno uruguayo.
