Alejandro Etcheverry: el niño uruguayo de 12 años que vuelve al Mundial de Pokémon
Con 12 años, un mazo de cartas y una mochila llena de estrategia, Alejandro Etcheverry se prepara para representar a Uruguay por segunda vez en el Mundial de Pokémon. El torneo se jugará en San Francisco, Estados Unidos, del 28 al 30 de agosto, y el joven montevideano ya sabe lo que es enfrentarse a los mejores del mundo.
De Yu-Gi-Oh! a la élite mundial
La historia de Alejandro no empezó con Pokémon. Junto a su hermano, comenzó jugando Yu-Gi-Oh! tras ver la serie de televisión. Su padre, Juan Pablo Etcheverry, que había tenido experiencia con juegos de cartas en su juventud, les acercó Magic The Gathering. Pero el destino los llevó a un camino inesperado: encontraron dos mazos de Pokémon en Amazon, los compraron, leyeron el manual y vieron un video para aprender las reglas.
Un día, llevaron esas cartas a un torneo de prelanzamiento. Allí descubrieron que en Uruguay existía una comunidad activa de jugadores que se reunía para competir, intercambiar cartas y probar nuevas estrategias. “Los otros tenían cartas que nos interesaban. Nos metimos en los grupos para poder conseguirlas o cambiarlas y de a poco empezamos a jugar mejor”, relató Alejandro.
El salto internacional: de Montevideo a San Pablo
La comunidad fue clave para dar el salto. Otros jugadores veían competir a los hermanos y repetían a sus padres que debían probar suerte fuera de Uruguay. “Nos decían que los gurises jugaban bien y que los lleváramos a jugar afuera”, recordó Juan Pablo.
Alejandro consiguió su primera clasificación al Mundial en 2024, pero la familia decidió no viajar por falta de experiencia. Al año siguiente, el sistema cambió: los jugadores comenzaron a competir por un lugar dentro del ranking regional. En Latinoamérica, solo los 50 mejores infantiles ingresan. Los torneos uruguayos no entregan suficientes puntos, así que fue necesario viajar.
La primera prueba fue en Chile, donde terminó noveno. Luego viajó a Buenos Aires y quedó cuarto. En mayo de 2025 regresó a Chile y alcanzó el segundo puesto. Con esos resultados, Alejandro terminó 17.º en Latinoamérica y clasificó al Mundial de 2025, donde terminó en la mitad de la tabla. “Había mucho ruido, mucha gente y era algo nuevo. Comparado con cómo jugábamos acá, me quedé un poco shockeado”, recordó.
El costo de competir desde Uruguay
Competir desde Uruguay tiene un costo que no aparece sobre la mesa. De los siete grandes torneos de la región, cuatro se disputan en Brasil. También hay fechas en Argentina, Chile y Perú. Cada oportunidad de sumar puntos implica pasajes, alojamiento y varios días fuera del país. La familia debe asumir esos gastos sin saber cuántos puntos conseguirá Alejandro ni si alcanzarán para entrar al Mundial.
El año pasado, dos tiendas uruguayas organizaron un torneo para ayudar con uno de los viajes. Esta vez, Alejandro y su hermano vendieron cartas y premios que habían ganado, y la familia organizó una rifa para reunir parte del dinero. “A veces querés llevarlo a algún lugar para darle la oportunidad y no siempre la tenemos. Esa es la parte más difícil”, explicó su madre, Claudia.
Más que un juego: lecciones de vida
Los padres también tuvieron que aprender a acompañar una actividad que dejó de ocupar solo unas horas del fin de semana. Un torneo local puede durar cinco o seis horas. En el exterior, Alejandro ha pasado jornadas de ocho horas sentado frente a distintos rivales. “A ellos por ser niños les han hecho trampa varias veces los adultos. Nosotros tratamos de estar con un ojo arriba y cuidar que se mantenga el respeto”, dijo Juan Pablo.
Hubo derrotas difíciles. En algunas competencias, Alejandro y su hermano salieron llorando de una partida y tuvieron pocos minutos para recuperarse antes de volver a sentarse. “Era secarte y seguir jugando porque ya habían largado el otro partido”, recordó Claudia.
Pero esa experiencia también apareció fuera del juego. Aprendieron a concentrarse durante varias horas, a manejar la frustración y a volver a intentarlo después de perder. Las compras y ventas de cartas les dieron una primera forma de administrar dinero. “Los ayudó a pensar un montón. Les enseñó a tener paciencia, a sentarse a estudiar y a entender que, si algo sale mal, pueden volver a intentarlo”, sostuvo Claudia.
Uruguay en el mapa mundial
En el Mundial de 2025, Alejandro fue el único uruguayo clasificado entre las diferentes modalidades competitivas de Pokémon. Los participantes recibieron una camiseta con los nombres de todos los países representados. La presencia de Alejandro permitió que Uruguay estuviera entre ellos. “Fue una alegría poder poner ahí al país. Es un orgullo por el paisito y porque es tu hijo el que lo pone en el mapa”, contó Juan Pablo.
¿Qué sigue para Alejandro?
Después del próximo Mundial, Alejandro dejará la categoría infantil y comenzará a competir entre adolescentes. Habrá más jugadores, los puntos serán más difíciles de conseguir y el camino volverá a exigir viajes. Por ahora, continúa practicando con su hermano y ajustando el mazo que llevará a Estados Unidos. “Ojalá me vaya bien; yo me esfuerzo bastante. Practico, analizo los mazos, cambio cartas, voy a los torneos y hablo con gente sobre el juego”, expresó.
Detrás suyo quedan las medallas, los tapetes y las cartas que permitieron pagar parte del viaje. Adelante tendrá otro salón lleno de personas y ruido, aunque esta vez ya sabe lo que encontrará. “Si sigo viajando y se me dan las oportunidades, creo que voy a poder mejorar como jugador y como persona”, concluyó.
Preguntas frecuentes sobre Alejandro Etcheverry y el Mundial de Pokémon
¿Cómo se clasifica al Mundial de Pokémon?
Los jugadores deben acumular puntos en torneos regionales y locales. En Latinoamérica, los 50 mejores infantiles clasifican. Los torneos uruguayos no otorgan suficientes puntos, por lo que viajar a otros países es esencial.
¿Cuánto cuesta competir en el Mundial de Pokémon?
Los costos incluyen pasajes, alojamiento y varios días fuera del país. La familia Etcheverry financia los viajes con ahorros, venta de cartas y rifas. No hay patrocinadores.
¿Qué lecciones ha aprendido Alejandro del juego?
Alejandro ha desarrollado concentración, manejo de la frustración y habilidades para administrar dinero. También ha aprendido a relacionarse con otros jugadores cara a cara, algo valioso en un mundo digital.
Foto: Montevideo Portal / Montevideo COMM