INAU: la advertencia ignorada sobre la captación sexual de adolescentes
La directora del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) en representación de la oposición, Carina Gómez, había presentado en julio un informe formal alertando sobre posibles mecanismos de captación y explotación sexual de adolescentes bajo cuidado del Estado. El documento, al que accedió Montevideo Portal, cobró relevancia tras el caso del sargento del Ejército de 40 años que protagonizó un choque fatal en Las Piedras mientras viajaba con tres adolescentes que habían salido sin autorización de un centro del INAU.
Qué ocurrió en el caso del sargento y las tres adolescentes
Durante la audiencia de formalización del militar se estableció que, en la noche previa al siniestro, el hombre y otro adulto habían recogido en la calle a las tres jóvenes, dos de 14 años y una de 17, y les ofrecieron alcohol y cocaína dentro del vehículo. Las dos menores de 14 consumieron alcohol, mientras que la de 17 también ingirió cocaína. Sobre esta última existían indicadores previos de consumo y explotación sexual.
El militar se negó a identificar al otro adulto que viajaba con él. Si bien en la audiencia no se estableció que las adolescentes hubieran participado en actos sexuales a cambio de una retribución, quedó planteada la posibilidad de que exista una situación de explotación sexual, aspecto que puede continuar bajo investigación.
La advertencia de julio que no tuvo respuesta
Casi dos meses antes de ese episodio, el 15 de julio, Gómez presentó ante el Directorio del INAU un informe tras recorrer junto a asesores el CAFF Paulina Luisi, un centro residencial femenino que funciona en convenio con el instituto. Según la documentación, durante esa visita los trabajadores trasladaron relatos provenientes de distintos centros que llevaron a la directora a advertir sobre la posible existencia de un mecanismo sostenido de captación con fines de explotación sexual.
Gómez aclaró que el planteo no significaba afirmar que existiera una red criminal determinada, algo que corresponde establecer a la Policía y la Fiscalía, sino que entendía que había información suficientemente grave como para reclamar una respuesta coordinada del Estado.
Cómo operaba la captación según los testimonios recogidos
En aquel momento, el centro alojaba a 15 adolescentes, muchas de ellas derivadas desde Magnolia, que funciona como puerta de entrada femenina al sistema de protección. Los trabajadores señalaron que algunos adultos que buscaban acercarse a las adolescentes ya las conocían desde su paso por otros centros y mantenían el contacto luego de los traslados.
La derivación no interrumpe el vínculo de captación, sino que lo expande hacia nuevas adolescentes que allí residan.
Según los testimonios, se trataba de hombres jóvenes, identificados como extranjeros de nacionalidades venezolana y cubana, que buscaban acercarse a las adolescentes principalmente en espacios públicos y les ofrecían dinero, drogas, regalos o atención. El documento describe una dinámica de seducción y engaño progresivo, en la que una adolescente que ya había establecido contacto podía funcionar luego como vínculo para acercar a otras.
Entre los episodios consignados aparece el de una joven de 14 años que recibió de otra adolescente una flor de marihuana como regalo enviado por uno de estos hombres. Luego, según el relato, el adulto se comunicó directamente con ella para preguntarle si le había gustado y ofrecerle más.
Denuncias sin resultados y medidas que llegaron tarde
La dirección del centro había realizado una denuncia en la Seccional 5 y entregado teléfonos celulares que podían contener información relevante. Los trabajadores manifestaron, sin embargo, que posteriormente no habían recibido novedades sobre el avance de las actuaciones. También dijeron que no era la primera vez que denunciaban situaciones similares sin percibir resultados.
El nivel de preocupación llevó incluso al CAFF a suspender actividades recreativas en el Parque Rodó, uno de los lugares donde entendían que podían producirse estos acercamientos.
Las víctimas ven restringida su vida cotidiana, mientras los victimarios circulan libremente.
La directora solicitó entonces que el asunto fuera abordado de forma urgente y reservada, que se adoptaran medidas específicas de protección, que interviniera la asesoría jurídica del organismo y que se gestionara una reunión urgente con el ministro del Interior. Según indicó Gómez, ese encuentro todavía no se concretó.
El problema de las salidas no acordadas de los centros del INAU
El caso del sargento volvió a poner el foco además en las denominadas salidas no acordadas de adolescentes de los centros del INAU. En la noche previa al choque, las tres jóvenes habían pedido reiteradamente autorización para salir y esta les fue negada, pero lograron abandonar el centro igualmente.
El INAU explicó entonces que sus hogares funcionan bajo un régimen de puertas abiertas y que los funcionarios no pueden impedir físicamente que los adolescentes se retiren. No están restringidos. Y no se fugan porque no son presos, son salidas no acordadas, señaló el organismo.
Gómez reconoció que en el caso de Las Piedras se activó el protocolo correspondiente y se realizó la denuncia policial, pero planteó que el análisis no puede terminar allí.
Aplicar un protocolo no es necesariamente lo mismo que conseguir proteger a nuestras adolescentes. Reintegrarla físicamente al centro no puede significar simplemente volver al punto de partida.
Qué cambios propone Gómez para proteger a las adolescentes
Gómez planteó revisar especialmente las salidas reiteradas o consideradas de mayor riesgo, implementar mecanismos de alerta y búsqueda activa y profundizar el intercambio de información entre INAU, Ministerio del Interior y Fiscalía. En ese sentido, también consideró necesario investigar a los adultos que mantienen contacto con las adolescentes durante esos períodos.
Actualmente el protocolo sobre salidas no acordadas se encuentra en revisión. Para Gómez, sin embargo, la discusión debe trascender su cumplimiento administrativo.
Estamos hablando de adolescentes que se encuentran bajo protección del Estado. Nuestra obligación va más allá de llenar un formulario, realizar una denuncia o activar correctamente un protocolo. La obligación se cumple cuando somos capaces de proteger.
Preguntas frecuentes sobre el caso del sargento y el INAU
¿Qué es el INAU y qué función cumple?
El Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) es el organismo estatal responsable de la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes en Uruguay, incluyendo la gestión de centros residenciales para aquellos que se encuentran bajo medidas de protección.
¿Qué son las salidas no acordadas en los centros del INAU?
Son salidas de adolescentes de los centros residenciales sin autorización previa. El INAU sostiene que sus hogares funcionan bajo un régimen de puertas abiertas y que los funcionarios no pueden impedir físicamente que los adolescentes se retiren, por lo que no las considera fugas sino salidas no acordadas.
¿Qué medidas se han tomado tras el caso del sargento?
Se activó el protocolo correspondiente y se realizó la denuncia policial. El protocolo sobre salidas no acordadas se encuentra actualmente en revisión, y la directora Gómez ha solicitado medidas de protección específicas, una reunión urgente con el ministro del Interior y una mayor coordinación entre INAU, Ministerio del Interior y Fiscalía.