Francia vivió este sábado una de las mayores jornadas de protesta de los últimos años: unas 550.000 personas marcharon contra el aumento del costo de vida y los recortes del presupuesto 2027, según el recuento provisorio del Ministerio del Interior, con incidentes violentos en París, Marsella, Lyon y otras ciudades.
Los organizadores hablaron de 800.000 manifestantes y las autoridades reportaron cerca de 400 detenidos. El gobierno desplegó 10.000 policías y gendarmes, la mitad en la capital. Según informó Montevideo Portal / Montevideo COMM, la jornada reunió a estudiantes, sindicatos, exintegrantes de los chalecos amarillos y grupos de extrema izquierda.
Qué reclaman los manifestantes franceses
Los reclamos se concentran en la suba del costo de vida y de los combustibles, a los que se suma el rechazo a los recortes que incluye el presupuesto para 2027 que impulsa el gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu. El Ejecutivo los justifica por una deuda pública cercana al 120% del PIB, un nivel que en Uruguay, país de deuda baja y calificación de riesgo respetada, cuesta imaginar.
El movimiento arrancó el 17 de setiembre en un liceo de las afueras de París y de ahí se extendió al resto del país. Los estudiantes denuncian falta de docentes y recursos, clases superpobladas y edificios deteriorados. Es la misma tensión que se vio semanas atrás en la región, con una marcha universitaria en Buenos Aires que terminó con piedras, gases y seis heridos frente al Congreso.
Violencia en París, Marsella y Lyon
La Prefectura de París prohibió las concentraciones cerca del Palacio del Elíseo, el Parlamento, los Campos Elíseos y las estaciones de tren, y solo autorizó una marcha entre la Plaza de la República y Clichy. Varios comercios de la avenida más famosa del mundo tapiaron sus vidrieras para evitar saqueos.
En la Plaza de la República, la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Un centenar de personas encapuchadas intentó bloquear el acceso a las sedes de los medios CNews y Europe 1, rompió vidrios y arrojó objetos; unas 20 fueron detenidas.
En Marsella, un grupo forzó la puerta de la Intendencia y llegó a entrar al edificio antes de que interviniera la policía. En Lyon fue incendiada una oficina de turismo y en Limoges se registró un incendio de grandes proporciones en la Intendencia. En Rouen se quemó la fachada de un edificio universitario y la Justicia abrió una investigación porque el fuego habría sido intencional.
