La Quinta Marcha Federal Universitaria terminó el miércoles 15 de octubre en un enfrentamiento violento frente al Congreso de la Nación en Buenos Aires, con manifestantes que rompieron bancos y arrojaron piedras y una policía que respondió con agua y gas pimienta. El balance, según el reporte de Diario EL PAIS Uruguay: seis heridos y un detenido.
Pasadas las 16:00, mientras parte de los manifestantes destrozaba el mobiliario urbano, las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos que llegaron, incluso, hasta el anexo de la Cámara de Diputados. Los diputados Cecilia Moreau, Agustina Propato y Carlos Castagneto se vieron afectados; Moreau debió ser atendida por personal médico tras descomponerse.
Qué pasó en la marcha del 15 de octubre
La columna de la Universidad de Buenos Aires partió temprano desde Plaza Houssay y avanzó por las avenidas Córdoba y Corrientes. Pasadas las 15:00, los manifestantes aguardaban sobre avenida de Mayo para ingresar a la Plaza del Congreso, donde se había montado el escenario para el acto central. Al frente avanzaba una bandera con la consigna Defendamos la UBA.
Las fuertes lluvias obligaron a los organizadores a adelantar el acto central, previsto para las 16:00, y la lectura del documento principal. A las 16:40, por el clima y los incidentes, se dio por concluido el acto. Diez minutos antes, desde el escenario se había lanzado una advertencia cargada de tensión.
“Vamos a terminar este acto con los gases, con la represión, pero le vamos a decir a Milei que él se va a ir del gobierno y la universidad va a seguir existiendo”.
Minutos después se apagó la música y comenzó una desconcentración rápida. Cerca de las 17:15, ya disuelta la marcha, la Policía de la Ciudad detuvo a un hombre que arrojó piedras contra un móvil policial en la esquina de Montevideo y Bartolomé Mitre, una curiosidad toponímica que no pasó desapercibida para los uruguayos que seguían las imágenes.
Los heridos y la respuesta del gobierno argentino
Las fuerzas de seguridad reportaron tres oficiales de Gendarmería Nacional, uno de la Policía Federal y uno de Prefectura Naval heridos con elementos contundentes. En paralelo, el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) confirmó dos manifestantes heridos, uno de ellos trasladado al Hospital Ramos Mejía.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, compartió un video de un grupo de manifestantes encapuchados que intentaba romper el vallado policial y publicó un mensaje duro en sus redes.
“El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia. En Argentina, nadie está por encima de la ley”.
El fondo del conflicto: la Ley de Financiamiento Universitario
Más allá de las piedras y los gases, el reclamo de fondo es presupuestal y jurídico. La proclama, leída por un grupo de estudiantes frente al Palacio Legislativo, exigió el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma aprobada por el Congreso y ratificada tras el rechazo al veto presidencial de Javier Milei.
“El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano”, sostuvo el texto, que citó una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de los artículos 5 (salarios) y 6 (becas).
El documento también pidió la derogación del DNU 70/23 y reivindicó los principios históricos del sistema universitario argentino: gratuidad, autonomía, cogobierno, ingreso irrestricto y expansión territorial. Las pancartas fueron directas: Milei, cumplí la ley.
Desde el escenario, Francisca Staiti, secretaria general de la Conadu histórica, acusó al gobierno de reprimir “una marcha pacífica” y de gastar “millones en operativos” en lugar de destinarlos a las universidades. También se escucharon consignas más radicalizadas, como un llamado a “derrocar al gobierno y a este modelo”.
La mirada desde Montevideo
Para un uruguayo, las imágenes de Buenos Aires generan una mezcla de cercanía y distancia. Cercanía porque el debate sobre el financiamiento de la educación pública también existe aquí, con tensiones presupuestales que conocen bien los gremios universitarios y el gobierno de coalición. Distancia porque la discusión se da dentro de un marco institucional que, hasta ahora, no ha terminado en gases frente a la Asamblea General.
El modelo uruguayo de negociación salarial, con mesas de concertación y acuerdos revisables, tiene defectos y costos, pero evita el estallido. La Universidad de la República discute sus rentas en las Rendiciones de Cuentas, no en la calle con piedras. Y cuando hay marchas, como las hay y habrá, transitan por 18 de Julio sin que nadie tenga que salir corriendo con los ojos rojos.
Eso no significa que podamos mirar hacia el otro lado. El conflicto argentino por la universidad pública es también un laboratorio sobre los límites del ajuste fiscal y sobre cómo un Estado que se retrae demasiado rápido puede terminar alimentando justamente a quienes quieren agrandar el conflicto. La política funciona mejor cuando los presupuestos se discuten en el Parlamento y se cumplen; se degrada cuando la ley aprobada se convierte en letra muerta.
El caso argentino muestra, además, la paradoja de los grupos violentos que se cuelan en marchas legítimas: terminan siendo el mejor argumento del oficialismo para deslegitimar el reclamo entero. Los encapuchados que rompieron bancos el miércoles le regalaron al gobierno de Milei la imagen que necesitaba. La mayoría de los estudiantes que marcharon bajo la lluvia por sus becas y sus salarios docentes merecía un final distinto.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo fue la Quinta Marcha Federal Universitaria?
Fue el miércoles 15 de octubre de 2026, frente al Congreso de la Nación en Buenos Aires, convocado por el frente sindical universitario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Universitaria Argentina (FUA).
¿Cuántos heridos y detenidos hubo?
Se reportaron seis heridos: cinco efectivos de Gendarmería, Policía Federal y Prefectura Naval, y dos manifestantes según el SAME, aunque el conteo total difiere según la fuente. Hubo un detenido, un hombre que arrojó piedras contra un móvil policial cerca de las 17:15.
¿Cuál era el reclamo principal de la marcha?
El cumplimiento pleno de la Ley de Financiamiento Universitaria, aprobada por el Congreso y ratificada tras el rechazo al veto del presidente Javier Milei, junto con la derogación del DNU 70/23.
