Estados Unidos encontró en las stablecoins un comprador estructural de su deuda pública y una nueva forma de exportar el dólar al mundo. Así lo advierte un informe de la consultora Criteria publicado el 17 de octubre de 2026, elaborado por Alan Feldman, estratega de Renta Variable de la firma, que analiza el crecimiento de la tokenización financiera y su efecto sobre el sistema monetario internacional.
La apuesta es clara: en lugar de emitir una moneda digital estatal como intentan otros países, Washington reguló para que empresas privadas distribuyan dólares digitales por todo el planeta. Cada token emitido debe estar respaldado por deuda americana, según lo exige la Ley GENIUS aprobada en julio de 2025.
El negocio detrás de las stablecoins
Las stablecoins son dinero tokenizado que mantiene paridad 1:1 con el dólar, y constituyen el segmento más maduro dentro de los RWA, los activos del mundo real representados sobre blockchain. Según los datos recopilados por Criteria al 6 de octubre de 2026, ya circulan aproximadamente 301.000 millones de dólares en estas monedas estables.
El mecanismo es sencillo. Cuando alguien compra una stablecoin como USDT o USDC, la empresa emisora, Tether o Circle respectivamente, recibe fondos que invierte en reservas, incluidos bonos del Tesoro estadounidense de corto plazo. El usuario obtiene un dólar digital, la emisora percibe rendimientos y el Tesoro gana un comprador adicional para su deuda.
Feldman fue directo en diálogo con El Observador, medio que difundió el informe.
Estados Unidos posee una deuda abultada y un costo de refinanciamiento que subió en los últimos años. Necesita compradores permanentes de sus bonos. Las stablecoins son exactamente eso, un comprador estructural y creciente de Treasuries, porque la Genius Act las obliga a respaldar cada dólar emitido con deuda americana.
La Ley GENIUS estableció un marco federal para las stablecoins de pago con requisitos de respaldo y transparencia. Entre los activos admitidos como reservas figuran efectivo, depósitos bancarios y determinados instrumentos del Tesoro de corto plazo. Ese marco legal fue el que aceleró la emisión en territorio estadounidense.
Una respuesta geopolítica a China
Para Feldman, la estrategia tiene una dimensión geopolítica evidente. China y otros países intentan reducir el uso del dólar en el comercio mundial, y la respuesta estadounidense no fue crear una moneda digital estatal sino privatizar el dólar digital.
Las stablecoins extienden el alcance del dólar a cualquier persona del mundo, usando infraestructura privada que el gobierno regula.
El modelo tiene especial tracción en economías con monedas inestables, restricciones cambiarias o acceso limitado al sistema bancario. Allí estas monedas funcionan como herramientas de ahorro, pago y transferencias internacionales. Los uruguayos sabemos lo que es vivir rodeados de vecinos con controles de cambio; el dólar digital llega precisamente a esos millones de personas que no confían en su moneda local ni en su sistema financiero.
Un mercado que podría multiplicarse por 65
El informe de Criteria distingue tres segmentos dentro de la tokenización financiera. Las stablecoins lideran con unos 301.000 millones de dólares. Le siguen los activos reales tokenizados, principalmente bonos del Tesoro y fondos de inversión representados en blockchain, con un mercado cercano a los 30.000 millones. Las acciones tokenizadas apenas superan los 22 millones de dólares, un segmento todavía incipiente.
Las proyecciones de crecimiento son considerables. McKinsey estima que los activos tokenizados, excluyendo stablecoins, podrían alcanzar entre 2 y 4 trillones de dólares hacia 2030, mientras que Citi calcula unos 5,5 trillones. BCG y Ripple proyectan 9,4 trillones para 2030, y Standard Chartered contempla un mercado superior a 30 trillones para 2034, lo que representaría multiplicar al menos 65 veces el tamaño actual según los cálculos de la firma.
Qué significa para el resto del mundo
Para Estados Unidos, el fenómeno es una oportunidad de reforzar la presencia global de su moneda mediante empresas privadas y nueva infraestructura tecnológica, sin gastar un peso del erario público. Es liberalismo aplicado a la geopolítica: el Estado pone las reglas y el mercado hace el trabajo.
Para el resto del mundo, en cambio, el informe abre interrogantes sobre soberanía monetaria, regulación financiera y dependencia del dólar en una economía cada vez más digital. La pregunta incómoda es si los países emergentes terminarán más dolarizados que antes, ahora con la diferencia de que la infraestructura será privada y estadounidense.
Lo cierto es que la tokenización ya no es un experimento de nichio. Con 301.000 millones de dólares circulando y proyecciones que hablan de trillones, el dólar digital privado pasó de curiosidad tecnológica a instrumento de política monetaria, y Washington no tiene intención de soltarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una stablecoin?
Es una criptomoneda que mantiene paridad 1:1 con el dólar y que debe estar respaldada por reservas como efectivo, depósitos bancarios y bonos del Tesoro estadounidense de corto plazo.
¿Qué es la Ley GENIUS?
Es la legislación estadounidense aprobada en julio de 2025 que creó un marco federal para las stablecoins de pago, con requisitos de respaldo y transparencia para sus emisores.
¿Cuánto vale hoy el mercado de stablecoins?
Aproximadamente 301.000 millones de dólares en circulación, según datos de Criteria al 6 de octubre de 2026.
