Auder cuestiona a Oddone: los eléctricos aún no maduraron
La Asociación Uruguaya de Energías Renovables (Auder) no esperaba ese giro. Cuando el ministro de Economía, Gabriel Oddone, anunció una revisión de los beneficios tributarios para vehículos eléctricos en el almuerzo de la ADM, la reacción del sector no se hizo esperar. Diego Oroño, presidente de Auder, lo planteó sin vueltas: asegurar que el régimen de incentivos ya maduró es una afirmación temeraria.
Una matriz que enorgullece, un mercado que apenas arranca
Uruguay tiene motivos sobrados para sentirse cómodo con su matriz energética. En 15 años de política sostenida entre gobiernos de distinto signo, el país logró lo que pocos: una matriz eléctrica alimentada casi en su totalidad por fuentes renovables. Ese activo estratégico, construido con consenso y visión, nadie lo discute.
Pero el siguiente paso es la descarbonización del transporte, y ahí las cuentas cambian. Oroño lo dijo claro: si la electricidad proviene de renovables, pasar de la dependencia fósil a la eléctrica es el camino lógico. Los incentivos fiscales, desde las exoneraciones de Imesi hasta las reducciones en patentes, son la herramienta que empuja esa transición. Quitarlos ahora, cuando el mercado apenas gatea, parece cuanto menos apresurado.
Los números no mienten
Las cifras cuentan una historia de crecimiento veloz pero insuficiente. Las ventas de vehículos eléctricos pasaron de 1.500 unidades en 2023 a 6.000 en 2024 y 15.000 en 2025. En los primeros cuatro meses de este año ya se comercializaron 8.000. El ritmo acelera, sin duda. Pero sobre un parque automotor de 1,5 millones de unidades, los 30.000 eléctricos que circulan representan apenas el 2%.