Gobierno lanza ambiciosa Ley de Empleo Integral con subsidios de hasta 80% para grupos vulnerables
El presidente Yamandú Orsi y el ministro de Trabajo Juan Castillo presentaron este jueves una nueva estrategia de empleo que promete dinamizar el mercado laboral uruguayo. La propuesta, que reemplaza la ley anterior de 2021, apuesta a incentivos directos para que las empresas contraten a quienes más lo necesitan.
Un enfoque pragmático centrado en resultados
La nueva normativa abandona la burocracia de modalidades contractuales para centrarse en las personas. "El Estado pone recursos para que empresas pequeñas o medianas puedan generar más puestos de trabajo", explicó Orsi, sintetizando una filosofía que combina pragmatismo fiscal con objetivos sociales concretos.
Los subsidios van del 25% al 80% del salario, según el perfil del trabajador. Para una mujer jefa de hogar monoparental con salario de $38.000, el Estado aportaría $25.300 mensuales, reduciendo significativamente el costo laboral para el empleador.
Grupos prioritarios y escalas diferenciadas
La ley establece una estructura de incentivos que refleja las dificultades reales del mercado:
- Jóvenes de 15 a 29 años: 25% de subsidio para varones, 33% para mujeres
- Mayores de 50 años: Similar escala, reconociendo las barreras etarias
- Casos de máxima vulnerabilidad: 80% del salario para personas trans, con discapacidad y ex privadas de libertad
- Mujeres jefas de hogar monoparental: Hasta 80% en situaciones de vulnerabilidad
Incentivos especiales para pequeñas empresas
Las empresas de hasta 19 trabajadores, columna vertebral del tejido productivo uruguayo, reciben subsidios extendidos hasta 18 meses. Esta medida reconoce que las pymes enfrentan mayores costos relativos de incorporación y capacitación.
Los contratos tendrán duración de 6 a 12 meses, con período de prueba máximo de 45 días, equilibrando flexibilidad empresarial con protección laboral.
Reformulación del programa "Yo Estudio y Trabajo"
El gobierno regulariza este programa, que operaba sin marco legal claro, estableciendo ingreso por sorteo universal. Los organismos públicos deberán destinar al menos 50% de sus becarios y pasantes a este régimen, con cuotas específicas para diferentes grupos vulnerables.
Apoyo a emprendimientos inclusivos
La ley innova al subsidiar hasta 50% de los aportes patronales para emprendimientos de hasta dos años, siempre que al menos 51% de su dirección esté integrada por personas de los colectivos incluidos. Esto abarca desde unipersonales hasta cooperativas.
Financiamiento y capacitación
INEFOP aportará hasta 10 millones de dólares anuales para subsidios, mientras otros organismos como INACOOP y ANDE complementarán el financiamiento según especialidades.
Los beneficiarios tendrán acceso prioritario a capacitación laboral y programas de certificación de competencias, potenciando el impacto de la medida más allá del subsidio inicial.
Una apuesta calculada
Esta ley representa una evolución inteligente de políticas anteriores, manteniendo "lo más rescatable" según Castillo. La estrategia combina pragmatismo fiscal con objetivos sociales medibles, apostando a que el costo de los subsidios se compense con mayor actividad económica y reducción del desempleo estructural.
La medida estará vigente durante todo el período de gobierno, proporcionando previsibilidad tanto a empresarios como a trabajadores en un contexto donde la estabilidad normativa es clave para la inversión y el crecimiento sostenible.