Trump amenaza tras ataque a embajada estadounidense: los mercados se desploman por la escalada bélica
El cuarto día de guerra en Medio Oriente está redefiniendo el tablero geopolítico y económico global. Los ataques coordinados de Israel y Estados Unidos contra Irán el sábado pasado han desencadenado una espiral de violencia que ya compromete el suministro mundial de petróleo y genera pánico en las bolsas internacionales.
El presidente estadounidense Donald Trump lanzó una advertencia críptica pero contundente tras el ataque con drones a la embajada de su país en Riad: "Lo descubrirán pronto". La respuesta llegó después de que dos aparatos impactaran las instalaciones diplomáticas, provocando un incendio controlado y daños menores, según confirmó el Ministerio de Defensa saudí.
Arabia Saudí bajo fuego: ocho drones interceptados
Arabia Saudí, socio estratégico de Estados Unidos en la región, interceptó ocho drones cerca de Riad y Al Kharj. Los residentes de la capital reportaron explosiones que sacudieron edificios, evidenciando cómo el conflicto se expande más allá de las fronteras iniciales.
La embajada estadounidense instó a sus ciudadanos a mantenerse confinados, mientras que Kuwait decidió cerrar indefinidamente su representación diplomática estadounidense "debido a las tensiones regionales". Una señal clara de que la crisis trasciende los actores principales.
Trump apuesta por una guerra de un mes
Mientras Israel habla de "numerosos días" de conflicto, Trump es más específico: "cuatro a cinco semanas", aunque advierte que Estados Unidos puede "ir mucho más allá" si es necesario. El presidente no descarta el despliegue de tropas terrestres, una escalada que podría transformar radicalmente el conflicto.
Seis militares estadounidenses han perdido la vida desde el inicio de las hostilidades, una cifra que podría influir en la opinión pública estadounidense sobre la duración del conflicto.
Netanyahu justifica la ofensiva: el factor nuclear
En una entrevista con Fox News, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu defendió la operación argumentando la necesidad de atacar el programa nuclear iraní antes de que se volviera "intocable". Según Netanyahu, tras los ataques de junio de 2025, Irán comenzó a construir búnkeres subterráneos que habrían protegido sus programas de misiles y armas nucleares.
"Si no actuábamos ahora, no se habría podido hacer nada en el futuro", justificó el premier, agregando que Irán podría haber "chantajeado" a Estados Unidos con capacidad nuclear.
Impacto económico: petróleo y bolsas en caída libre
Los mercados financieros reflejan la gravedad de la situación. El suministro global de crudo enfrenta serias amenazas, mientras las bolsas internacionales registran fuertes caídas. La incertidumbre geopolítica está generando volatilidad en sectores estratégicos, desde energía hasta defensa.
Esta crisis evidencia la fragilidad de las cadenas de suministro globales cuando los principales productores de petróleo se ven involucrados en conflictos armados.
Escalada regional: Líbano en el foco
Israel amplió sus operaciones a Líbano en represalia por ataques de Hezbolá, realizando bombardeos simultáneos en Teherán y Beirut. Las instalaciones de la cadena Al Manar, afiliada a Hezbolá, fueron atacadas durante la noche.
El ejército israelí desplegó soldados en "varios puntos" del sur de Líbano, aunque insiste en que no se trata de una "operación terrestre" sino de "medidas tácticas" para garantizar la seguridad.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución iraníes afirman haber atacado una base aérea estadounidense en Baréin con 20 drones y tres misiles, aunque sin presentar evidencia verificable.
El Departamento de Estado ordenó la evacuación del personal "no esencial" de Baréin, Jordania e Irak, señal de que Washington anticipa una escalada prolongada en múltiples frentes.