Paz entre EEEUU e Irán: el estrecho de Ormuz vuelve a abrirse
Estados Unidos e Irán cerraron un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, la arteria vital del comercio petrolero mundial. La firma está pactada para este viernes en Ginebra. El mercado anticipa una caída inmediata del precio del crudo.
Trump confirma el acuerdo: «Que fluya el petróleo»
El presidente Donald Trump anunció en Truth Social que el pacto con la República Islámica de Irán «ya está cerrado». Autorizó la apertura del estrecho de Ormuz sin restricciones y el levantamiento inmediato del bloqueo naval estadounidense. «Barcos del mundo, arranquen motores. Que fluya el petróleo», escribió.
Los detalles completos no trascendieron aún. La firma será el viernes en Suiza, con el vicepresidente JD Vance como representante de Trump en lo que se perfila como un momento histórico.
¿Qué dijo Irán sobre el acuerdo?
Tras un silencio de un par de horas, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, confirmó que ambas partes planean firmar el acuerdo formalmente el viernes en Ginebra. El cronograma fue establecido por Pakistán, mediador clave en las conversaciones.
Gharibabadi indicó que las negociaciones de última hora mediadas por Qatar se extendieron por 15 horas y que las revisiones del texto fueron aprobadas por ambos lados. Anunció dos pasos inmediatos: el levantamiento del bloqueo naval contra Irán y el fin del conflicto en todos los frentes, incluido el Líbano.
La televisión estatal iraní, fiel a su manual de propaganda, presentó el alto al fuego como un triunfo sobre EEUU. «Estados Unidos se vio obligado a firmar un acuerdo para poner fin a la guerra», rezaba un anuncio. El régimen necesita vender la paz como victoria. Es comprensible, aunque poco creíble.
Estados Unidos aceptará suspender sanciones para permitir que Irán venda más petróleo y fortalezca su maltrecha economía. Un gesto pragmático que alivia la presión sobre los mercados, aunque las garantías de cumplimiento por parte de Teherán son, como mínimo, dudosas.
¿Qué pasará con el estrecho de Ormuz y el precio del petróleo?
El acuerdo restablece en gran medida la situación previa a la guerra, pero con una diferencia notable: Irán conserva la capacidad de influir en los tránsitos del estrecho como herramienta de presión. La vía fluvial es crucial para envíos de petróleo, gas natural y fertilizantes. Su cierre sacudió la economía mundial y encendió las alarmas en los mercados.
Se espera que el precio del crudo comience a bajar en breve. Para una economía abierta y dependiente del comercio internacional como la uruguaya, la noticia es relevante. Menos presión sobre los hidrocarburos se traduce en menor inflación global y mejores condiciones para el flujo de mercancías.
Los puntos ciegos del acuerdo
De los objetivos declarados por EEUU e Israel cuando lanzaron ataques el 28 de febrero, el principal logro fue la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Pero Teherán conserva su programa de misiles, el apoyo a fuerzas aliadas como Hezbollah en Líbano y una reserva de uranio altamente enriquecido. El futuro de estos puntos no quedó claro en el anuncio de paz.
Moytabá Jamenei, hijo del ayatolá fallecido, es ahora el líder supremo, aunque no se le ha visto en público desde que comenzó la guerra. Su aprobación fue necesaria para que Irán diera visto bueno al acuerdo. Un líder que no se muestra en público firmando la paz dice tanto como el propio documento.
Irán exigió que el cese del fuego incluya los combates en Líbano, donde Israel profundizó su avanzada contra Hezbollah. Teherán también busca la liberación de miles de millones de dólares en fondos congelados.
Críticas desde Israel y el propio Partido Republicano
El gobierno de Israel y sectores del Partido Republicano criticaron con dureza el acuerdo. Algunos argumentan que no mejora los términos del pacto nuclear de 2015, del que Trump retiró a EEUU en su primer mandato y que sigue describiendo como «malo».
Israel, marginado de las negociaciones, atacó los suburbios del sur de Beirut un día antes del anuncio, en un intento por hacer retroceder a Hezbollah. Un movimiento que puso en riesgo las conversaciones en su recta final y que evidencia la fractura entre Washington y Tel Aviv.
En Irán también hubo tensiones internas. El presidente Masoud Pezeshkian instó a la unidad nacional y calificó de «vergüenza» que alguien tilde de traidor a quienes negocian. La línea dura del régimen, siempre reticente a ceder, presiona desde adentro.
El programa nuclear iraní: la cuenta pendiente
Tras el inicio de la guerra, Irán atacó a Israel y varias naciones árabes del Golfo con misiles y drones. Se alcanzó un alto el fuego el 7 de abril. Diez días después, EEUU impuso su bloqueo naval. Una reunión cara a cara entre JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, terminó sin éxito.
Trump alternó amenazas de destruir la infraestructura iraní con elogios sobre una relación «más profesional». Su gobierno busca una salida antes de las elecciones intermedias de este año. La política exterior, otra vez condicionada por el calendario electoral.
Irán tiene 440,9 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un paso técnico corto respecto del nivel armamentístico del 90%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), liderado por el argentino Rafael Grossi. El régimen sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos, pero sus antecedentes y alianzas le restan credibilidad.
EEUU buscaba la retirada del uranio enriquecido como parte del acuerdo. Rusia se ofreció a llevárselo. Trump, en otros momentos, dijo que quería que fuera destruido. La cuestión sigue abierta.
¿Qué significa este acuerdo para la economía global?
La reapertura del estrecho de Ormuz es una buena noticia para el libre comercio. El tránsito sin restricciones de hidrocarburos es un pilar de la prosperidad económica. Pero un pacto que deja intactos el programa nuclear y las milicias proxy de Irán es un parche, no una solución.
Uruguay, país abierto al mundo y dependiente del comercio internacional, se beneficia de la estabilidad. Pero conviene no confundir un alto al fuego con una paz duradera. Los mercados celebran hoy. La historia, a veces, cobra factura mañana.
¿Qué incluye el acuerdo entre EEUU e Irán?
El acuerdo contempla el fin inmediato de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, la reapertura del estrecho de Ormuz sin restricciones, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y la suspensión de sanciones para permitir a Irán vender más petróleo.
¿Cuándo se firma el acuerdo y quién asiste?
La firma formal está prevista para este viernes en Ginebra, Suiza. El vicepresidente de EEUU, JD Vance, asistirá en representación del presidente Trump.
¿Qué quedó fuera del acuerdo?
El acuerdo no detalla el futuro del programa nuclear iraní, ni su reserva de uranio enriquecido al 60%, ni su programa de misiles, ni su apoyo a grupos armados como Hezbollah. Estos puntos quedarán para negociaciones técnicas posteriores.
