De un carrito reciclado a emprendedora: la historia de Dayana Gutiérrez en Montevideo
Dayana Gutiérrez, colombiana, lleva ocho años en Montevideo y construyó desde cero un emprendimiento de comida colombiana con un carrito reciclado. Sin capital inicial, enfrentó desalojos, la separación de sus hijos y dos robos en su local. Hoy atiende a sus clientes como si estuvieran en su casa y lanza un mensaje directo a las mujeres que dudan en animarse.
¿Por qué eligió Uruguay?
Dayana eligió Uruguay por convicción. Creo que es el país de Sudamérica más estable, tiene educación y salud que es lo más importante, es un derecho en este país
, explicó a Montevideo Portal. En Colombia, la discriminación por edad le cerró puertas laborales, la familia fue desalojada y la salud dependía de poder pagarla. La salud peor, tenía que estar pagando y pues no había cómo porque sin trabajo
, resume.
El viaje y la adaptación
El viaje no fue en avión. Dayana y su pareja vinieron por tierra, dejando a sus hijos en Colombia. Lo que iba a ser una separación transitoria se extendió casi dos años por el cierre de fronteras durante la pandemia. Lo primero que la sorprendió de Uruguay fue el ritmo: Lo tranquilo que es el país. Digamos que mi país es como, todos somos con ojos al afán, al arrebatado, como que toca rápido ya y acá es como todo, bueno, pasivo, espera, calma
, compara. También la impactó la naturaleza, contrastando con la Bogotá de edificios y motos.
El carrito reciclado y los robos
El negocio arrancó con un carrito reciclado, modificado múltiples veces. Con el tiempo, la Intendencia los habilitó para cerramiento, mesas e infraestructura. Todo el mobiliario está hecho de materiales reciclados: tapas, plásticos, botellas, cartón. Todo lo reciclamos, absolutamente todo
, afirma Dayana, que guarda restos de comida para perros callejeros y los residuos orgánicos los incorpora a la tierra del local. El camino no estuvo libre de golpes: sufrieron dos robos en 15 días. Nos desocuparon totalmente el local dos veces
, dice. Del segundo robo recuperó algunas cosas. Reconoce que la inseguridad en Montevideo ha crecido, aunque no llega a los niveles de su país.
Convencer a los uruguayos
Otro desafío fue convencer a los uruguayos de probar sabores colombianos. Al principio probar los sabores era como complicado que se atrevieran los uruguayos a probar nuestra cultura, porque nosotros hacemos combinación de sabores, hacemos dulce con las arepas también
, cuenta. También tuvo que explicar que el perro caliente colombiano no es un pancho. Todo el mundo dice que es un carrito de comidas rápidas o una hamburguesa o un pancho y no, no es una hamburguesa ni es el pancho, es el perro caliente y la hamburguesa al estilo colombiano
, aclara. La respuesta del público fue buena: Son muy amables, muy dados, muy bondadosos, nos han ayudado muchísimo. Gracias a los uruguayos es que nosotros hemos crecido como hemos crecido
, dice sobre sus clientes.
Lo que extraña y el mensaje final
Dayana extraña de Colombia la familia y la comida: el lulo, el chocolate, el café, frutas que no consigue acá. Algunas las trae directamente al carro. La propuesta del local apunta a algo más que vender comida: Si tú llegas con problemas aquí vas a salir sin problemas, somos muy bondadosos, de atenderte en la mesa, de llevarte todas las ideas que tú quieres, nos hacemos amigos de nuestros clientes
, describe. El cierre lo reservó para las mujeres emprendedoras: Yo soy mujer cabeza de hogar, emprendedora. Arriésguense, porque la mayoría dicen como no, es que no puedo, no, sí puede, ¿por qué no va a poder? Si lo máximo que va a pasar es que les salgan problemitas y eso, pero todo tiene solución y pueden salir adelante y pueden lucharla y trabajar, así tengan hijos, así tengan lo que sean, si quieren ser emprendedoras, háganlo
, concluyó.