Licencia por paternidad: la dosis exacta que protege la salud mental
Dos estudios publicados en el American Journal of Public Health confirman que la licencia paternal remunerada reduce significativamente el riesgo de ansiedad y depresión en padres primerizos. La evidencia también advierte que ni la ausencia total ni un exceso de semanas son saludables: existe un punto óptimo, y la economía familiar es el factor que más pesa a la hora de decidir.
¿Qué dicen los estudios sobre paternidad y salud mental?
La maternidad siempre tuvo su lugar en la agenda de salud pública. La paternidad, menos. Dos investigaciones recientes vienen a corregir ese desbalance con datos concretos.
El primer estudio, liderado por la Universidad Northwestern y el Hospital Infantil Ann & Robert H. Lurie de Chicago, analizó a 4.290 padres primerizos de la Encuesta de Paternidad de Ohio. Los números hablan solos: el 6,6% presentaba depresión y el 11% ansiedad. Del total, el 15% no accedió a ninguna licencia, el 54% tomó licencia remunerada, el 22% licencia sin goce de sueldo y el 9% combinó ambas.
Quienes se tomaron licencia sin remuneración tuvieron un 58% más de probabilidades de mostrar síntomas de ansiedad que quienes accedieron a licencia paga. Y los que querían ausentarse pero no lo hicieron mostraron más riesgo de depresión y ansiedad. Entre quienes reportaron síntomas de salud mental, el 75% citó motivos económicos para no pedir la licencia. De ese grupo, el 75% presentaba síntomas depresivos y el 71% de ansiedad.