Punta del Este: la mesa de Ovo Beach donde cada plato cuenta una historia
En la costa de Punta del Este, Ovo Beach no es solo un restaurante. Es una experiencia que empieza antes del primer bocado, cuando la chef ejecutiva Magalí O'Neill se acerca a la mesa para contar, con pasión contagiosa, lo que hay detrás de cada plato. Habla de tradiciones uruguayas, de comidas de infancia, de productos locales y de rincones emblemáticos del balneario que inspiraron una carta pensada para narrar una historia.
“Queríamos que Ovo Beach fuera el alma de Punta, que todo hablara con todo”, resume O'Neill. Y esa filosofía se refleja en cada detalle: desde los nombres de los platos —Casa Pueblo, Arboretum Lussich, La Candelaria o Rincón del Indio— hasta las recetas que rescatan sabores autóctonos y convierten una comida en un recorrido por la identidad del lugar.
¿Qué hace único a Ovo Beach?
La vista es otro gran atractivo. Madera, plantas, una barra amplia, mesas junto a los ventanales y el mar de frente, con la Isla Gorriti como telón de fondo. “Creo que es uno de los lugares más lindos de Punta del Este. Los atardeceres que se ven acá tienen una magia espectacular”, destaca O'Neill.
La bienvenida ya anticipa esa filosofía: una panera artesanal con focaccia y pan de parmesano, acompañada de crema de calabaza y zanahoria, manteca ahumada y lactonesa de tomate seco. Los platos de cerámica inspirados en el mar y las flores comestibles refuerzan el cuidado por los detalles.
Los platos que cuentan la historia
Las entradas son una declaración de principios. Los Buñuelos Ovo Beach, hechos con algas de nuestras costas y alioli de ajos asados, sorprenden por su textura: crocantes por fuera, ligeros por dentro. “Queríamos rescatar algo bien local. Los buñuelos de algas son un boom y la receta quedó espectacular”, dice la chef.
Le siguen las Miniaturas de pesca fresca Muelle La Pastora y la Tarta Casa Pueblo, donde un queso de cabra suave se equilibra con alcachofas y chutney de tomate casero. O'Neill explica que buscó un queso “que no fuera invasivo” y un chutney “con un toque de dulce, ácido y apenas picante, pero muy equilibrado”.
Los platos principales mantienen esa mezcla de tradición y detalle contemporáneo. Los Sorrentinos La Candelaria llaman la atención por su masa negra de carbón vegetal, rellenos de calabaza con tomates confitados, manteca de salvia, almendras tostadas y parmesano. Los Tallarines caseros Arboretum Lussich con estofado de cordero reivindican la cocina con paciencia: la carne se cocina entre ocho y nueve horas hasta deshacerse con el tenedor.
“Es comida de casa, pero con un toque distintivo”, resume O'Neill.
Sabores de Casa y la propuesta integral
Esa sensación de hogar tiene nombre propio: Sabores de Casa, un menú que cambia cada semana y rescata recetas como lasañas, canelones o tallarines con albóndigas. Esta vez la especialidad es pescado a la marinera (brótola) con papa al natural y roquefort. Se ofrece al mediodía y en la cena por 37 dólares, incluyendo entrada, plato principal, postre y un refresco o copa de vino.
Los jueves por la noche se suma una cena de sabores regionales maridada con vinos de bodegas socias. “Buscamos enriquecer la idea de los sabores de casa con tres platos, tres vinos y un cierre con limoncello casero y amaretti hechos por nosotros”, sostiene O'Neill.
La experiencia también pasa por las copas: un Aperol Spritz, una Piña Colada tropical o un Cynar Julep herbal. La carta de vinos es extensa y seleccionada.
Postres y meriendas con sabor uruguayo
Los postres reinterpretan clásicos sin perder su esencia. El Chajá Rincón del Indio se presenta desestructurado en una copa, con merengue, durazno, crema y bizcochuelo. El Flan Caricia del Río de la Plata suma láminas de coco, tropezones de chocolate y dulce de leche casero. La tarta invertida de manzana con helado de vainilla forma parte del menú Sabores de Casa.
Pero la cocina no se apaga después del almuerzo o la cena. Ovo Beach abre todos los días del año desde las 12:00 hasta la 1:00 de la madrugada. Por la tarde, propone algo poco habitual: sentarse a disfrutar una merienda con tortas fritas recién hechas o pasteles de dulce de leche y membrillo, acompañados de chocolate caliente con merengue. “Son sabores muy uruguayos que normalmente comés en un kiosco o en el puerto, pero no sentado en un parador mirando el mar”, dice la chef.
¿Cómo acceder a Ovo Beach?
Ovo Beach cuenta con beneficios exclusivos a través de la app Enjoy Rewards, con cupones de 15% de descuento acumulables hasta un 25% con tarjetas de Itaú emitidas en Uruguay.
Mientras cae la tarde y la vista hacia la Isla Gorriti se tiñe de colores, resulta fácil entender lo que O'Neill quiso transmitir. En Ovo Beach la gastronomía no busca solo sorprender por la técnica o la presentación: cuenta una historia y lo consigue plato tras plato. “Queremos que nuestra propuesta sea parte del paseo, no la comida por un lado y el resto por otro. Que todo esté dialogando entre sí”, dice la chef antes de volver a la cocina. Afuera, el mar sigue ahí, como una postal. Adentro, quedan los sabores en el paladar y la sensación de haber recorrido Punta del Este sin moverse de la mesa.