Alcaraz hace historia: el más joven en completar los Grand Slams tras vencer a Djokovic en Australia
Con apenas 22 años y 8 meses, Carlos Alcaraz escribió su nombre en letras doradas en la historia del tenis mundial. El español completó este domingo la colección de los cuatro Grand Slams tras derrotar a Novak Djokovic por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 en la final del Abierto de Australia, convirtiéndose en el hombre más joven en lograr esta hazaña histórica.
La victoria en Melbourne Park no solo representa el primer título australiano para Alcaraz, sino que consolida una carrera meteórica que ya incluye triunfos en Roland Garros, Wimbledon y el US Open. El murciano se une así a un selecto grupo de leyendas que incluye a Fred Perry, Don Budge, Roy Emerson, Rod Laver, Andre Agassi, Roger Federer, Rafael Nadal y el propio Djokovic.
Una remontada épica ante el rey de Melbourne
El encuentro comenzó con un Djokovic inspirado que parecía repetir la magia mostrada en su semifinal contra Jannik Sinner. El serbio, con 24 Grand Slams en su palmarés y diez títulos en Australia, dominó completamente el primer set con un tenis casi perfecto, cediendo apenas dos puntos al servicio y llevándose la manga por 6-2.
"Con la derecha para arriba es imposible. ¡Imposible!", reconocía un impotente Alcaraz durante esos primeros compases. Sin embargo, mantener ese nivel sobrehumano era insostenible incluso para el serbio de 38 años.
La lógica comenzó a imponerse en el segundo set. Djokovic empezó a mostrar signos de desgaste tras su maratónico duelo del viernes, mientras Alcaraz encontraba su mejor versión. El español devolvió el 6-2 y equilibró el marcador, aprovechando las nuevas normativas que permiten el coaching durante los partidos.
La magia de Alcaraz en los momentos decisivos
El tercer set fue una demostración del talento natural del español. Con 5-3 y 40 iguales, Alcaraz ejecutó una dejada de revés paralela que desafió todas las leyes de la física, dejando la pelota a centímetros de la red. Ese golpe mágico selló la tercera manga y dejó a Djokovic solicitando asistencia médica.
El cuarto set resultó el más parejo de todos. Ambos jugadores mantuvieron sus servicios hasta el 4-4, cuando Djokovic tuvo su última oportunidad real de forzar un quinto set. Sin embargo, una derecha larga en el momento crucial le costó el break decisivo.
Alcaraz no perdonó. Con una derecha cruzada al límite de las posibilidades físicas y aguantando un intercambio de poder desde el fondo de la pista, el español cerró el partido por 7-5 y estalló en una celebración liberadora.
El futuro ya es presente
Esta victoria confirma lo que muchos analistas ya anticipaban: el tenis tiene un nuevo emperador y su reino apenas está comenzando. Con siete títulos en ocho finales de Grand Slam, Alcaraz muestra una efectividad que roza la perfección en los momentos más importantes.
La pregunta ahora es si el español podrá lograr lo que solo Don Budge (1938) y Rod Laver (1962 y 1969) consiguieron antes: ganar los cuatro Grand Slams en un mismo año calendario. Con su juventud, versatilidad en todas las superficies y fortaleza mental demostrada, pocos se atreverían a apostar en su contra.
El tenis mundial tiene un nuevo rey, y su reinado promete ser largo y espectacular. Carlos Alcaraz no solo ha hecho historia este domingo en Melbourne, sino que ha enviado un mensaje claro al resto del circuito: el futuro del tenis ya tiene dueño, y apenas tiene 22 años.