Real Madrid vence al Levante pero el Bernabéu explota contra Florentino
El Real Madrid logró una victoria agridulce ante el Levante (2-0) en el Santiago Bernabéu, pero el resultado quedó opacado por la histórica protesta de la afición merengue contra la directiva y el presidente Florentino Pérez.
Los blancos, que atraviesan una crisis profunda tras la eliminación en Copa del Rey ante el Albacete y el despido encubierto de Xabi Alonso, se impusieron con goles de Mbappé de penalti y Raúl Asencio. Sin embargo, la victoria no logró calmar la ira de una hinchada que por primera vez en años pidió abiertamente la dimisión de Florentino.
Arbeloa debuta en medio del caos
Álvaro Arbeloa, que cumplía 43 años, debutó como entrenador del Madrid en un ambiente irrespirable. Desde la llegada del autobús al estadio hasta bien entrada la segunda mitad, el Bernabéu se convirtió en un juicio público contra jugadores y directivos.
El primer tiempo fue un desastre total. El Madrid jugó atenazado por el miedo, más pendiente del ruido ensordecedor que del fútbol. Vinícius Júnior fue el más castigado por la grada, símbolo para muchos del desorden y la falta de compromiso que se achaca a este equipo.
El Levante, penúltimo en la clasificación, olió la sangre y estuvo cerca de aprovechar el caos madridista. Carlos Álvarez fue su mejor argumento, mientras Pablo Martínez rozó el gol en varias acciones a balón parado.
La reacción llega en el segundo tiempo
En el descanso, Arbeloa movió el banquillo con decisión: sacó a Gonzalo y Camavinga, metió a Arda Güler y Mastantuono. Los cambios dieron resultado inmediato.
La conexión Güler-Mbappé cambió el paisaje del partido. A los 58 minutos, el francés transformó un penalti tras una entrada precipitada de Dela. Siete minutos después, Raúl Asencio sentenció con un cabezazo imperial tras córner de Güler.
Curiosamente, los únicos nombres coreados en toda la noche fueron los de los canteranos Gonzalo y Asencio, un detalle que explica mucho del estado de ánimo del madridismo actual.
Victoria insuficiente para calmar las aguas
Pese a los tres puntos que sitúan al Madrid provisionalmente a uno del Barcelona, la victoria no fue liberadora. El Bernabéu habló alto y claro con pitos, pañuelos y cánticos que apuntaron directamente a Florentino Pérez.
Ryan, portero del Levante, evitó un marcador más abultado con varias paradas destacadas. El Madrid tuvo ocasiones para ampliar la ventaja con un larguero de Mastantuono y varias llegadas de Bellingham, Mbappé y Vinícius.
El martes llega la visita del Mónaco en Champions League, un compromiso crucial para un equipo que necesita urgentemente encontrar la paz con su afición y recuperar el rumbo en una temporada que amenaza con convertirse en un fracaso histórico.
La paciencia se ha agotado en Chamartín, y esta victoria, aunque necesaria, parece apenas un paño caliente en una crisis que va mucho más allá de lo futbolístico.