Lanús conquista la Recopa Sudamericana tras épica remontada ante Flamengo en el Maracaná
En una demostración de garra y determinación que recordó las mejores páginas del fútbol sudamericano, Lanús se coronó campeón de la Recopa Sudamericana tras vencer 3-2 a Flamengo en una dramática final disputada en el mítico Maracaná carioca.
El conjunto argentino, que había ganado 1-0 en la ida, parecía tener todo controlado cuando Rodrigo Castillo abrió el marcador a los 28 minutos del primer tiempo. Sin embargo, Giorgian de Arrascaeta, el talentoso mediocampista uruguayo, empató de penal ocho minutos después tras una mano de Ramiro Carrera en el área.
La actuación de los uruguayos
De Arrascaeta fue titular junto a Guillermo Varela en el Flamengo, mientras que Nicolás de la Cruz permaneció en el banco de suplentes. Por el lado de Lanús, Gonzalo Pérez ingresó durante el tiempo suplementario para aportar su experiencia en los momentos decisivos.
El partido se definió en los últimos minutos del alargue, cuando parecía que Flamengo había tomado ventaja definitiva. Jorginho había convertido un penal al minuto 84 tras una falta sobre De Arrascaeta, pero el destino tenía otros planes.
Final épico en tiempo suplementario
En una demostración de carácter que enorgullece al fútbol rioplatense, Lanús encontró fuerzas para José Canale y Walter Bou anotaran los goles de la remontada en los últimos tres minutos del alargue, sellando una victoria que quedará grabada en la memoria.
La lluvia incesante que encharcó el campo del Maracaná durante el segundo tiempo añadió dramatismo a un encuentro que mantuvo en vilo a los espectadores hasta el último minuto. Flamengo, presionado por su hinchada tras el mal inicio de temporada y la pérdida de la Supercopa do Brasil ante Corinthians, salió abucheado de su propio estadio.
Supremacía argentina en la Recopa
Con este triunfo, los clubes argentinos mantienen su dominio absoluto en la Recopa Sudamericana frente a los brasileños. River Plate (2019), Defensa y Justicia (2021), Racing (2024) y ahora Lanús han demostrado que cuando se trata de partidos decisivos, la garra rioplatense marca la diferencia.
Este título representa mucho más que un trofeo para Lanús: es la confirmación de que el fútbol argentino, pese a las dificultades económicas, sigue siendo una potencia capaz de competir al más alto nivel continental.