Google ya tiene un terreno contiguo a su actual obra en Canelones y evalúa construir un segundo data center en Uruguay, según supo Diario EL PAIS Uruguay de fuentes cercanas a las negociaciones. La instalación que hoy se levanta en el Parque de las Ciencias, en la etapa final de construcción, sería solo el primer paso de la multinacional en el país.
La noticia llega en pleno auge del sector. El presidente Yamandú Orsi anunció días atrás una inversión de 5.700 millones de dólares de la española Solaria para un parque tecnológico de centros de datos de 500 megavatios, acompañado de generación solar de 350 megavatios, distribuido entre Florida, Canelones y San José, bajo régimen de zona franca. El proyecto promete unos 3.000 empleos durante la construcción y unos 1.500 permanentes.
La nube tiene dirección y factura de luz
Detrás de cada foto editada con inteligencia artificial, cada video de YouTube y cada chat guardado hay edificios reales llenos de servidores que consumen energía y, a veces, agua para refrigerarse. El ingeniero Andrés Ferragut explicó a El País que los data centers atraviesan un crecimiento exponencial: la humanidad genera más datos, las empresas los almacenan para extraer valor económico y los algoritmos de inteligencia artificial exigen cada vez más capacidad de procesamiento.
Todo se guarda, y se guarda más de una vez. La información se replica en varios discos para evitar pérdidas, lo que implica equipos funcionando permanentemente. Incluso un video borrado de una red social sigue vivo en algún servidor del mundo.
El data center de Google y su posible ampliación
El centro de Google en Canelones será el segundo de la empresa en América del Sur, después del de Chile. En el pico de la obra trabajaron unas 400 personas, aunque la demanda de mano de obra cae fuertemente una vez terminada la construcción: el funcionamiento cotidiano requiere un equipo reducido de técnicos, más seguridad y limpieza.
Sobre la posibilidad de un segundo centro, las fuentes consultadas por El País fueron directas: es altísimamente probable que se construya. El exministro de Industria Omar Paganini, ingeniero electricista, sostuvo que la presencia de Google funciona como gancho para otros inversores. Las negociaciones arrancaron en 2019, durante el segundo gobierno de Tabaré Vázquez, y el proyecto original debió reformularse por razones económicas y de conexión eléctrica: la potencia prevista de 150 megavatios pasó a unos 48, ampliable a 64, tras las preocupaciones ambientales por el sistema de refrigeración en ciclo abierto.
El país tiene hoy unos 10 centros de datos, muchos pequeños. El mayor es el de Antel en el Parque Industrial de Pando, operativo desde 2016, que aloja la infraestructura digital de gran parte del Estado, bancos y empresas privadas. Hace unos meses, la empresa pública anunció además un centro especializado en inteligencia artificial de 70 millones de dólares cerca de Las Piedras. Su presidente, Alejandro Paz, prometió una instalación de última generación con cero consumo de agua durante su funcionamiento habitual; solo se llenarán inicialmente unos tanques con el equivalente a un tercio de una piscina de club.
Por qué Uruguay atrae a las multinacionales
La matriz energética mayoritariamente renovable es el primer argumento de venta. Las represas hidroeléctricas funcionan como una especie de batería que complementa la generación eólica y solar cuando el clima no acompaña, y la red de transmisión, con el anillo de alta tensión en camino, permite transportar grandes volúmenes de energía. Mientras en algunas zonas de Estados Unidos las empresas esperan años para conectar nuevos centros por la saturación de la red, Uruguay ofrece capacidad disponible.
Pero la energía no alcanza. Heber Assaf, director regional de Servicios de Arnaldo C. Castro, lo resumió desde un evento sobre data centers en Brasil: Uruguay puede ser algo más caro en materia energética, pero ofrece madurez institucional, estabilidad política y jurídica, conectividad y nivel educativo. Su frase vale como definición de país: podemos cambiar de derecha a izquierda o al centro, y las políticas de estado se mantienen; se respetan los acuerdos y se honran los contratos.
La geopolítica también pesa. Marcela Mercapidez, ingeniera en Computación y CEO de la consultora de ciberseguridad Sabyk, recordó los ataques con drones que en marzo de 2026 afectaron centros de Amazon Web Services en Emiratos Árabes Unidos, con daños en Baréin y datos irrecuperables. Uruguay, en su lectura, está en una zona bastante tranquila, y eso suma a la hora de elegir dónde guardar la información.
Como recordó El Observador, Orsi aprovechó su viaje a Nueva York en setiembre para vender estabilidad institucional y apertura de mercados ante inversores reunidos por Americas Society/Council of the Americas. La estrategia rinde frutos.
Lo que falta definir
El anuncio de Solaria tiene una particularidad: es una empresa de energía, no de centros de datos. Falta saber quiénes serán los operadores o clientes que usarán esa capacidad, porque la generación eléctrica por sí sola no enciende un data center; se necesita infraestructura informática de gran escala y demanda que la sostenga.
Según ABC Color, el propio gobierno admite que hay más inversiones en la vuelta, aunque sin confirmar origen ni montos. El ministro habló de nuevos anuncios importantes en el sector y de que Uruguay tiene espacio y previsión de largo plazo para captarlos.
El desafío, más allá de los titulares, es definir qué lugar quiere ocupar Uruguay en ese mapa digital: proveedor de energía y terreno barato, o jugador con capacidades tecnológicas propias. La diferencia entre una cosa y la otra se decide con reglas claras, contratos que se honran y una red que llegue a tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos data centers hay en Uruguay?
Hay unos 10 centros de datos, muchos de ellos pequeños, según el relevamiento de El País. El mayor es el de Antel en Pando, hasta que se inaugure el de Google en Canelones.
¿Cuánto invertirá Google en su data center uruguayo?
El proyecto de Google en Canelones, anunciado en noviembre de 2023, tiene un costo estimado de 850 millones de dólares, según El Observador.
¿Por qué las empresas eligen Uruguay para instalar data centers?
Por su matriz energética renovable, la estabilidad política y jurídica, la conectividad y la ubicación geopolítica tranquila, según los especialistas consultados por El País.
