FADU lanza Arquitectura Espacial: Uruguay diseña para Marte
La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de la República incorporó por primera vez una materia electiva de Arquitectura Espacial, una disciplina enfocada en diseñar hábitats fuera de la Tierra. Ocho estudiantes avanzados de la carrera ya desarrollan proyectos para el cráter Jezero de Marte, en una apuesta que busca conectar a Uruguay con una industria global que genera demanda real de profesionales.
¿Qué es la Arquitectura Espacial y por qué importa ahora?
La Arquitectura Espacial estudia cómo diseñar espacios habitables más allá de nuestro planeta. No es ciencia ficción; es una respuesta concreta a los programas de exploración lunar y marciana que avanzan a nivel internacional.
Gastón Ibarburu, arquitecto y maestrando en Ingeniería Física, lo define con claridad:
Cuando hablamos de arquitectura espacial, en el fondo seguimos hablando de arquitectura: imaginar cosas que todavía no existen y encontrar la manera de traerlas a la realidad. La diferencia es que se trabaja en otro contexto y bajo otras restricciones, fuera del planeta Tierra.
Ibarburu, quien se desempeña como profesor del Instituto de Proyecto y del Instituto de Tecnología en la FADU, dicta el curso junto a la arquitecta Lucía Nicotera. Ambos integran el Instituto Universitario del Espacio de la Udelar.
¿Cómo surgió la iniciativa en Uruguay?
La idea no cayó del cielo. Ibarburu y Nicotera presentaron trabajos en congresos internacionales sobre la temática en Italia y República Checa durante 2024 y 2025. Allí tomaron contacto con investigadores y universidades que ya cuentan con programas de formación en esta área.
A partir de esa experiencia, impulsaron la creación de la materia dentro del Instituto de Proyecto de la facultad. La propuesta fue aprobada rápidamente, aunque la convocatoria inicial representó un desafío por el desconocimiento sobre la disciplina.
Un impulso clave llegó a través de una convocatoria financiada por la Embajada de Estados Unidos, que permitió traer a Uruguay al especialista Georgi Petrov. Su visita se convirtió en una de las actividades inaugurales del año académico de la facultad.
¿Cuáles son los desafíos de construir en Marte?
Los ocho estudiantes de la primera generación deben desarrollar proyectos arquitectónicos ubicados en el cráter Jezero de Marte, uno de los sitios de mayor interés científico para las agencias espaciales internacionales.
Los trabajos enfrentan restricciones que cualquier asentamiento humano fuera de la Tierra debe resolver: minimizar el peso de los materiales, proteger a los habitantes de la radiación cósmica y los micrometeoritos, garantizar la presión atmosférica adecuada y aprovechar los recursos disponibles en el lugar.
En el espacio hay que contar hasta el último átomo de materia que se utiliza, porque transportar un kilogramo desde la Tierra requiere enormes cantidades de energía., explicó Ibarburu.
Los estudiantes desarrollaron propuestas que abarcan desde sistemas constructivos hasta formas de organización comunitaria y estrategias para garantizar la resiliencia de las bases ante eventuales fallas. La lógica en el espacio invierte la intuición terrestre: ante una emergencia, la respuesta no es evacuar, sino quedarse dentro del hábitat, porque cualquier problema interior sigue siendo mejor que salir al exterior.
¿Puede Uruguay aportar a la industria espacial?
Uruguay no fabrica cohetes ni construye estaciones espaciales, pero eso no significa que no tenga nada que ofrecer. El país puede aportar conocimiento en áreas vinculadas al diseño, la planificación y la investigación.
Todavía existen muchísimas preguntas sin responder sobre cómo construir y vivir fuera de la Tierra. La mayoría de esas respuestas tienen que pensarse aquí antes de ser probadas en el espacio. Ahí hay una oportunidad para aportar desde Uruguay., sostuvo Ibarburu.
El crecimiento de la industria espacial ya es visible a través de sectores como las telecomunicaciones, los sistemas satelitales y el monitoreo ambiental, actividades que generan demanda de profesionales especializados. Hay un mercado real creciendo, con empresas, investigación y proyectos concretos.
La interdisciplina es clave para este desarrollo. La arquitectura espacial se enriquece cuando participan ingenieros, médicos, químicos o especialistas de otras áreas. Por ahora, por razones administrativas, la materia solo puede ser cursada por estudiantes de Arquitectura, pero los responsables planean abrirla a otras carreras en futuras instancias. Las consultas ya llegaron desde las facultades de Ciencias y Química, así como de integrantes de la Fuerza Aérea.
¿Qué motiva a los docentes detrás de esta materia?
Tanto Nicotera como Ibarburu reconocen que su interés por el espacio comenzó mucho antes de convertirse en arquitectos. Nicotera fue medallista nacional en la Olimpiada Uruguaya de Astronomía durante su adolescencia, aunque en aquel momento no veía una salida profesional clara vinculada a esos intereses.
Ibarburu rememora las misiones de los transbordadores espaciales y una observación de los anillos de Saturno a través de un telescopio durante su infancia. Ya como arquitecto, participó en un concurso internacional para diseñar una base lunar. Ese proyecto obtuvo una mención y le abrió las puertas para cursar un posgrado en Arquitectura Espacial en Italia.
Hoy existe una industria real que está creciendo. Hay empresas, investigación, demanda de profesionales y proyectos concretos. No sabemos exactamente hasta dónde llegará, pero es un proceso que ya comenzó., concluyó Ibarburu.
¿Quiénes pueden cursar la materia de Arquitectura Espacial en la FADU?
En su primera edición, la materia solo está disponible para estudiantes avanzados de la carrera de Arquitectura en la FADU. Los docentes planean abrirla a estudiantes de otras carreras en futuras instancias, ya que la interdisciplina es considerada clave para el desarrollo de la disciplina.
¿Qué tipo de proyectos desarrollan los estudiantes?
Los estudiantes deben diseñar hábitats para el cráter Jezero de Marte. Los proyectos abordan sistemas constructivos, protección contra radiación cósmica, organización comunitaria y estrategias de resiliencia ante fallas, todo bajo la restricción de minimizar el peso de los materiales transportados desde la Tierra.
¿Hay demanda laboral real en Arquitectura Espacial?
Sí. Según Ibarburu, el crecimiento de la industria espacial genera demanda de profesionales especializados en áreas como telecomunicaciones, sistemas satelitales y monitoreo ambiental. Existe un mercado con empresas, investigación y proyectos concretos en expansión.