Briozzo: la ultraderecha avanza entre los varones jóvenes y la izquierda debe cambiar el foco
El subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, publicó su primer ensayo político, Rebeldía desde el Sur. Cómo enfrentar a la ultraderecha y construir un futuro de izquierda en América Latina. El libro, dedicado a José Mujica, plantea un alegato anticapitalista y busca repensar el socialismo y la revolución en el siglo XXI. En diálogo con Montevideo Portal, Briozzo advierte sobre un giro conservador entre los hombres jóvenes, analiza las cinco crisis que atraviesa el modelo de desarrollo y defiende un socialismo profundamente democrático y participativo.
Un libro nacido de la pandemia y del legado de Mujica
Briozzo comenzó a escribir el ensayo al final de la pandemia, cuando esperaba que la humanidad saliera más solidaria de la crisis sanitaria. La realidad fue otra: los discursos de ultraderecha ganaron elecciones una tras otra en todo el mundo. Dejó el proyecto al asumir en el gobierno de Yamandú Orsi y lo retomó tras la muerte de Mujica, a quien considera una figura insoslayable para la política uruguaya.
El jerarca define el libro como un intento de ordenar lo que está pasando, sistematizando la situación en cinco crisis: social, cultural, cognitiva, ambiental y sanitaria. Todas, dice, tienen vínculo con el modelo de desarrollo capitalista.
La crisis cognitiva como la más grave
Para Briozzo, la crisis más urgente es la cognitiva. Las redes sociales y el consumo constante de contenido, afirma, están diseñados para que la gente no piense. El impacto del scroll en la mente en desarrollo de los jóvenes es, en sus palabras, devastador.
“Si en un viejo como yo tiene impacto, que a veces estoy mirando cosas y cuando me abstraigo digo ‘¿qué estoy haciendo mirando esto?’, perdiendo un tiempo valiosísimo”, reflexiona. Sin capacidad de pensamiento crítico, dice, es muy difícil plantear acciones colectivas y solidarias.
La batalla cultural y el viraje de los varones jóvenes
Briozzo reconoce que la izquierda está atrás en la batalla cultural. Las ultraderechas, explica, identifican un enemigo claro y construyen relatos simplistas que parecen sentido común. La izquierda, en cambio, cayó en una desviación academicista y no logró construir un relato propio.
El dato más preocupante, según el subsecretario, es el viraje de contingentes importantes de jóvenes varones hacia planteos de ultraderecha. Un fenómeno que no se da entre las mujeres jóvenes y que hipoteca las posibilidades de transformación social en el continente.
El modelo patriarcal como problema estructural
Briozzo vincula este giro conservador con el modelo patriarcal de relaciones sociales. Los estereotipos de género, dice, son negativos para las mujeres, pero también perjudican a los varones: más violencia interpersonal, más suicidios y más muertes por causas violentas.
“Hay que poner arriba de la mesa que el modelo patriarcal, que de alguna manera es funcional al capitalismo, es un problema para toda la sociedad”, sostiene. Y critica que la izquierda siga intentando respuestas de hace 15 o 20 años que hoy están fuera de foco.
Las bases materiales del conservadurismo juvenil
El jerarca identifica un denominador común en el auge conservador: la democracia liberal no dio respuesta a las expectativas de progreso de los jóvenes. La precarización del trabajo, el estancamiento de los ingresos y la dificultad para acceder a la vivienda son la base material de la crisis de la democracia en Europa y América.
“Los que han quedado más a la vera del camino son los varones, porque las mujeres han logrado construir el movimiento feminista, que hace que se comporten de manera mucho más unida”, explica. Los varones, en cambio, no tienen esa construcción colectiva.
Un socialismo del siglo XXI, democrático y participativo
Briozzo plantea separar el socialismo del modelo soviético, que califica de hiperautoritario y burocratizado. Los socialismos del siglo XXI, dice, deben ser variados y construidos por cada pueblo según sus condiciones y cultura.
“Tienen que lograr que la sociedad controle los elementos fundamentales de la producción, con un modelo profundamente democrático y participativo, con pluralidad de ideas y defensa de la soberanía”, afirma.
La revolución de las cosas simples, según Mamdani
El libro destaca a figuras de la izquierda estadounidense como Bernie Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez y Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York. Briozzo elogia a Mamdani por aplicar impuestos a los ultrarricos y mejorar el transporte público, los jardines de infantes y la sanidad.
“Lo más curioso es que el tipo no tiene ningún empacho en decir que es socialista, y a mí eso me parece fantástico”, dice. Su generación, marcada por la caída del Muro de Berlín, dejó de hablar de socialismo y revolución. Mamdani demuestra que se puede avanzar en esa dirección con cambios graduales.
La mirada panamericana y la relación con Estados Unidos
Briozzo plantea que la verdadera lucha es panamericana. Uruguay está entre Brasil y Argentina, y Estados Unidos es la principal potencia militar de la región. “No ver eso en clave geopolítica es complicado”, advierte.
Propone dialogar más con la izquierda estadounidense y canadiense, y con México, que tiene un gobierno de izquierda con mucha capacidad de comunicación. Soñar con relaciones más sanas entre naciones, dice, beneficia a todos.
El impuesto al 1% más rico: una discusión abierta
Consultado sobre la decisión del gobierno de no avanzar con un impuesto al 1% más rico, Briozzo defiende el camino elegido: los impuestos a las importaciones y a las empresas transnacionales recaudaron más fondos y van en la misma dirección.
“No tengo ninguna duda de que está todo abierto a la discusión”, afirma. La definición del gobierno fue avanzar por otro mecanismo, beneficiando a los que más precisan con dinero de los que más tienen.
Un gobierno revolucionario en las formas
Briozzo asegura que conviven bien sus facetas de jerarca y de autor del ensayo. Define al gobierno de Yamandú Orsi como revolucionario en el sentido del siglo XXI: firme en las convicciones sobre la necesidad de disminuir la inequidad y estratégicamente flexible en las formas.
“Creo que Yamandú Orsi tiene esa característica innata, que para mí lo hace el mejor gobernante para la transformación social que Uruguay precisa en este momento histórico”, concluye.