Barilla cumple 40 años en Uruguay: la pasta que cambió la mesa uruguaya
En 1986, cuando la cocción al dente todavía era una rareza en los hogares uruguayos, Altama trajo Barilla al país. Cuatro décadas después, la marca italiana no solo celebra su historia, sino que marca el inicio de una nueva etapa de expansión. La pasta de trigo duro, que llegó como una apuesta innovadora, hoy representa entre el 7% y el 8% del consumo nacional de pasta, según estimaciones de la empresa familiar uruguaya.
¿Cómo llegó Barilla a Uruguay y por qué fue un cambio cultural?
Altama, empresa uruguaya con más de 60 años en la importación de alimentos, no se limitó a distribuir un producto. Tuvo que explicar qué era el trigo duro, enseñar los tiempos de cocción y promover una relación más equilibrada entre la pasta y la salsa. Antes de Barilla, en Uruguay predominaban las pastas de trigo blando, que solían servirse muy cocidas y con abundante salsa. La llegada de la marca italiana transformó esa cultura.
La expansión de Barilla: de supermercados a almacenes de barrio
Hoy Barilla no solo está en grandes superficies o tiendas prémium. La marca creció en almacenes de barrio y otros puntos de cercanía, llegando a hogares de distintos perfiles. Esta expansión refleja un cambio en el consumidor uruguayo: la pasta dejó de ser una solución práctica para convertirse en un producto con valor gastronómico, sin perder su accesibilidad.
¿Qué novedades trae Barilla para celebrar sus 40 años?
El aniversario coincide con la ampliación del portafolio en Uruguay. Llegan dos líneas nuevas: Al Bronzo, elaborada con moldes de bronce que dan una textura más rugosa para que las salsas se adhieran mejor, y Protein+, con mayor contenido de proteína para quienes buscan opciones más nutritivas. La campaña, bajo el concepto “40 años del sabor de Italia en Uruguay”, incluye recetas con códigos QR que combinan tradición italiana con ingredientes locales, y encuentros en la cocina profesional de Altama con chefs y clientes.
¿Qué significa este aniversario para la relación entre Uruguay e Italia?
La celebración comenzó en mayo, cuando representantes de Altama visitaron la sede de Barilla en Parma. Allí entregaron una obra del artista uruguayo Enrique Castells Capurro, que ahora forma parte de la sede italiana. Es un gesto que simboliza una relación que va más allá del negocio: es un vínculo cultural que transformó la mesa uruguaya.
¿Cuál es el futuro de la pasta en Uruguay?
El desafío para los próximos años es seguir acercando la tradición italiana a más hogares, explorar nuevos momentos de consumo y mantener a la pasta como protagonista en la mesa uruguaya. Barilla, que nació en Parma en 1877, hoy es la marca de pasta más reconocida del mundo, y en Uruguay busca consolidar ese lugar con una mirada puesta en la innovación y la calidad.
Foto: Montevideo Portal / Montevideo COMM