Vecinos de Casupá presionan a Orsi: 'Detenga la represa hasta que nos reciba'
Un grupo de vecinos de Casupá, en el departamento de Florida, le entregó una carta al presidente Yamandú Orsi para exigirle que cumpla su promesa de reunirse con ellos y que frene cualquier avance en la construcción de la represa sobre el arroyo Casupá. La misiva, firmada por decenas de afectados, recuerda que Orsi se comprometió públicamente en dos ocasiones —una en Florida y otra durante una recorrida por el departamento— a escuchar a los vecinos. Hasta ahora, ese encuentro no se concretó.
“Sentimos una profunda frustración por la falta de un diálogo directo y constructivo con quienes hoy están tomando las decisiones”, dice el texto. Los vecinos aseguran que estudiaron la documentación disponible, elaboraron observaciones técnicas y jurídicas, y aportaron argumentos con seriedad. Pero, advierten, “quienes seremos los principales afectados seguimos sin tener la posibilidad de exponer personalmente nuestras preocupaciones”.
¿Qué impacto real tendría la represa?
Según los vecinos, la obra no es solo infraestructura. En la carta y en una proclama leída ante el Parlamento detallan que inundaría miles de hectáreas de campos productivos, afectaría a familias rurales, desplazaría personas, modificaría caminos y formas de vida, y destruiría cientos de hectáreas de monte nativo. Ese ecosistema, describen, es “uno de los más valiosos y protegidos del Uruguay”, y su recuperación sería “prácticamente imposible”.
También advierten sobre la pérdida de sitios arqueológicos, antiguos corrales de piedra, construcciones coloniales y lugares vinculados a la historia de José Gervasio Artigas. “Nuestro pasado no puede quedar bajo el agua sin una reflexión profunda sobre lo que el país perdería para siempre”, sostienen.
A esos impactos suman uno “poco visible”: la creación de una cuenca de abastecimiento de agua potable implicaría restricciones a las actividades productivas. Eso condicionaría inversiones agropecuarias futuras y generaría “incertidumbre permanente” para quienes vivan y trabajen en la región.
¿Es la mejor solución para el agua?
Los vecinos no solo critican los costos. También cuestionan si la represa es realmente la respuesta al problema del abastecimiento. Citan la sequía reciente, que demostró “la vulnerabilidad de la propia cuenca del río Santa Lucía”. Y señalan que el propio documento oficial del proyecto plantea dudas sobre seguir dependiendo de una única fuente de agua.
Por eso, reclaman alternativas complementarias: reducir pérdidas en la red, mejorar la eficiencia del sistema y evaluar otras opciones antes de tomar “una decisión irreversible”. “No nos oponemos al progreso. No nos oponemos a encontrar soluciones para garantizar el agua potable a todos los uruguayos”, aclaran. “Pero creemos que el verdadero progreso no puede construirse sacrificando comunidades, destruyendo ecosistemas irremplazables y poniendo en riesgo un patrimonio histórico y cultural que pertenece a todos los uruguayos”.
¿Qué piden exactamente los vecinos?
La carta a Orsi termina con tres pedidos concretos: que se conceda la reunión comprometida, que no se avance en ninguna decisión definitiva hasta que ese diálogo ocurra, y que todas las dimensiones del proyecto —ambientales, sociales, económicas, históricas y productivas— sean evaluadas “con la profundidad que una decisión de esta trascendencia merece”.
“Creemos, sinceramente, que gobernar también es escuchar. Escuchar especialmente a quienes serán los primeros en asumir las consecuencias de las decisiones del Estado”, concluyen los firmantes, que se identifican como vecinos afectados por el proyecto de la represa del arroyo Casupá.
La proclama, por su parte, convoca a “toda la sociedad, a las autoridades, a los técnicos y a los representantes políticos a reflexionar con serenidad y responsabilidad”, y cierra con una frase que resuena: “Las decisiones que tomemos hoy permanecerán durante generaciones”.
La carta completa y la proclama leída ante el Parlamento están disponibles para su consulta.
