Tesla en Uruguay: el desafío del Self Drive y cómo se podría regular a nivel nacional
La llegada oficial de Tesla a Uruguay generó un fuerte movimiento en el mercado automotor, con miles de compromisos de venta durante sus primeros días. Sin embargo, el desembarco de la empresa también abrió una discusión que va más allá de los precios, la autonomía y la infraestructura de carga. El verdadero desafío es regulatorio: ¿cómo se adapta un país chico pero orgulloso de su institucionalidad a una tecnología que promete revolucionar la movilidad?
Los modelos ofrecidos en el país incorporan la posibilidad de utilizar Full Self-Driving Supervised, una tecnología capaz de asistir en la navegación, la dirección, los cambios de carril y otras maniobras habituales. Pero ojo: el nombre puede generar confusión. El sistema no convierte al vehículo en completamente autónomo, sino que exige que una persona permanezca atenta, mantenga la responsabilidad sobre la conducción y esté preparada para intervenir en cualquier momento. Es una asistencia avanzada, no un piloto automático total.
¿Qué dice Tesla sobre la regulación en Uruguay?
Andrés Folle, gerente general de Tesla en Uruguay, había adelantado durante el lanzamiento que una implementación más amplia de la función requerirá estudios y aprobaciones regulatorias. La compañía mantuvo conversaciones previas con las autoridades para conocer las normas vigentes, pero todavía no existe una reglamentación específica para este tipo de tecnología. Es un vacío legal que, como suele pasar en Uruguay, se llena con sentido común hasta que llega la norma.
La mirada de Canelones: un desafío departamental y nacional
Consultado por Montevideo Portal, el director de Movilidad de la Intendencia de Canelones, Alejandro Alberro, señaló que la conducción asistida representa “todo un nuevo desafío” para los gobiernos departamentales y nacionales. El tema está en la mira y podría ser tratado próximamente por el Congreso de Intendentes.
Según explicó, el análisis no debería limitarse al permiso para circular. También habría que definir cómo incide la tecnología en las licencias de conducir, qué controles deben aplicarse al software y qué responsabilidades corresponden ante un eventual siniestro. “Habrá que verlo no solamente desde el permiso de circulación y de conducción, sino desde el punto de vista de las licencias y de las aplicaciones por el sistema y los software que tienen”, afirmó.
Alberro amplió el foco y lo vinculó a una posible apertura en el futuro a modelos como los robotaxis, de los que las autoridades de Canelones ya observaron en ciudades extranjeras. Mencionó experiencias en Atlanta y San Francisco, además de un ómnibus sin conductor que se encontraba en etapa de pruebas en Ámsterdam. La discusión, dijo, deberá comenzar a procesarse dentro del Congreso de Intendentes. Tras el próximo cambio de autoridades del organismo, los responsables de Movilidad de los departamentos mantendrán un encuentro en el que el tema podría incorporarse a la agenda.
“Es parte de empezar a visualizar posibles normativas desde el punto de vista institucional departamental, como también nacional”, expresó. Para Alberro, será uno de los asuntos que las autoridades deberán trabajar “en el corto plazo”.
Montevideo también se mueve: la propuesta del edil Abdala
En el caso de Montevideo, el edil nacionalista Juan Ignacio Abdala presentó una minuta de aspiración (moción de sugerencia) para que la Intendencia estudie la normativa vigente y prepare un proyecto que permita regular los sistemas avanzados de asistencia a la conducción. La propuesta pide que ese trabajo se realice en coordinación con organismos nacionales competentes, como el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y la Unidad Nacional de Seguridad Vial. El objetivo es establecer las condiciones de utilización, las obligaciones del conductor, los requisitos técnicos y los mecanismos de control.
El texto menciona específicamente al Full Self-Driving de Tesla, pero también plantea que la futura reglamentación contemple tecnologías equivalentes que puedan desarrollarse más adelante. La prioridad, señala el documento, deberá ser la seguridad vial dentro del marco jurídico vigente.
Abdala explicó a este medio que la minuta será analizada primero por la Comisión de Movilidad de la Junta Departamental. En caso de recibir el respaldo de sus integrantes, pasará al plenario y, si también es aprobada allí, será remitida a la Intendencia. El proceso podría finalizar con un proyecto de decreto elaborado por la comuna y enviado nuevamente a la Junta Departamental para su discusión.
La propuesta del edil también recoge información difundida por Tesla sobre las cámaras de visión de 360 grados y los sensores que utiliza el sistema para reconocer automóviles, motocicletas, bicicletas y obstáculos. Sin embargo, remarca que la responsabilidad continúa en manos de quien ocupa el asiento del conductor. Un punto clave en un país donde la seguridad vial es un tema sensible.
¿Qué sigue para la regulación del Self Drive en Uruguay?
La discusión recién empieza. Uruguay tiene la oportunidad de ser pionero en la región en regular esta tecnología, pero el camino no es sencillo. Habrá que definir roles entre los gobiernos departamentales y el nacional, establecer estándares técnicos y, sobre todo, garantizar que la innovación no comprometa la seguridad. Para un país que se enorgullece de su estabilidad institucional y su apertura económica, encontrar ese equilibrio es clave. El Congreso de Intendentes y la Junta Departamental de Montevideo serán los primeros escenarios de este debate que, sin duda, marcará el futuro de la movilidad en Uruguay.
Preguntas frecuentes sobre la regulación del Self Drive en Uruguay
¿El Full Self-Driving de Tesla es completamente autónomo?
No. El sistema se llama Full Self-Driving Supervised y requiere que el conductor permanezca atento, con las manos en el volante y listo para intervenir en cualquier momento. No es un vehículo autónomo en el sentido estricto.
¿Existe una ley que regule esta tecnología en Uruguay?
Todavía no. No hay una reglamentación específica para sistemas de conducción asistida como el de Tesla. Las autoridades departamentales y nacionales están comenzando a discutir el tema, con propuestas como la del edil Abdala en Montevideo.
¿Quién es responsable en caso de un accidente con un Tesla en modo Self Drive?
Según la normativa vigente y lo que establece la propia empresa, la responsabilidad sigue siendo del conductor. El sistema asiste, pero no reemplaza la atención humana. La futura regulación podría definir esto con más claridad.