Redes sociales prohibidas para menores de 15 años: el proyecto que divide a Uruguay
El diputado colorado Felipe Schipani presentó en la Cámara de Representantes un proyecto de ley que busca prohibir que los menores de 15 años creen o mantengan cuentas en redes sociales. La iniciativa, ingresada a principios de agosto, apunta a proteger a niños y adolescentes de los riesgos digitales, pero ya genera debate sobre su viabilidad y alcance.
¿Qué plataformas quedarían afectadas?
El proyecto define como red social a toda plataforma que permita crear perfiles, publicar contenido, interactuar y recibir recomendaciones algorítmicas. Quedan exceptuados servicios educativos, de salud, mensajería privada, bibliotecas digitales, repositorios científicos y plataformas diseñadas específicamente para niños con estándares reforzados de seguridad y sin publicidad comportamental.
¿Quién se encarga de verificar la edad?
La obligación recae sobre los proveedores, no sobre los menores ni sus familias. El texto aclara que ningún niño, padre o tutor podrá ser sancionado por incumplimiento. Las multas, que pueden llegar a 20.000 unidades reajustables en casos graves o reiterados, son exclusivas para las empresas.
Las plataformas deberán implementar mecanismos razonables, proporcionados, eficaces y auditables para impedir el acceso de menores. También tendrán que publicar informes semestrales con datos sobre cuentas suspendidas, tasas de error y denuncias recibidas.
Medidas adicionales: notificaciones y publicidad
Se suspenderán las notificaciones entre las 22:00 y las 7:00 horas, con excepción de servicios de emergencia. También se prohíben los patrones engañosos diseñados para que los usuarios desactiven sus protecciones.
Para todos los menores de 18 años, queda prohibida la publicidad basada en perfilado comportamental, el uso de datos sobre estado emocional para recomendar anuncios y la venta de datos con fines comerciales.
¿Por qué ahora? El argumento de Schipani
En su exposición de motivos, Schipani cita investigaciones sobre el desarrollo cerebral en la adolescencia. Señala que los circuitos asociados a la recompensa y la relevancia social son especialmente sensibles durante esa etapa, antes de que maduren los mecanismos de control de impulsos.
Uno de los argumentos centrales apunta al llamado problema de acción colectiva: muchas familias preferirían retrasar el acceso de sus hijos a las redes, pero temen que queden aislados si todos sus compañeros están en esas plataformas.
Referencias internacionales: Australia y Francia
El proyecto toma como referencias dos experiencias recientes. Australia aprobó en 2024 una ley que fijó la edad mínima en 16 años, que entró en vigor en diciembre de 2025. El primer informe de cumplimiento, publicado en marzo de 2026, mostró una reducción de cuentas de menores pero también detectó mecanismos de evasión y respuestas empresariales insuficientes.
Francia, por su parte, aprobó el 21 de julio una prohibición para menores de 15 años, con una votación muy amplia: 243 contra 2 en el Senado y 279 contra 81 en la Asamblea Nacional. La norma francesa tiene prevista su entrada en aplicación el 1 de setiembre de 2026.
¿Es viable en Uruguay?
El proyecto plantea preguntas difíciles. ¿Puede el Estado uruguayo obligar a las plataformas globales a verificar la edad de sus usuarios? ¿O terminaremos con una ley que suena bien en el papel pero es difícil de aplicar? La experiencia australiana muestra que la regulación requiere auditoría permanente y sanciones disuasorias. Francia acaba de dar el paso. Uruguay ahora mira con atención.