Linklater tropieza con Nouvelle Vague: cuando el cine cinéfilo falla
El respeto no siempre hace grandes películas. Richard Linklater, director de culto responsable de obras maestras como Boyhood y la trilogía Before, ha cometido un traspié con Nouvelle Vague, su tributo al movimiento cinematográfico que revolucionó el séptimo arte a fines de los años 50.
Un homenaje demasiado reverencial
La película pretende ser una crónica simpática de los 23 días que duró el rodaje de Sin aliento de Godard, explorando el universo de Cahiers du Cinéma y el proceso de selección de Jean Paul Belmondo y Jean Seberg. El problema es que Linklater peca de exceso de buenismo.
La cinta resulta más "godardista" que "godardiana", presentando un retrato ñoño del realizador francés que se pasea por pantalla repitiendo frases pretenciosas. Su personaje llega a ser patético, cuando Godard fue durante años un gran referente del cine contemporáneo.
El cementerio de elefantes del metacine
Esta película confirma una regla no escrita: el cine dentro del cine suele ser un cementerio de elefantes. Ocurrió con Mank de David Fincher sobre Citizen Kane, y décadas atrás con Recuerdos de Woody Allen.
El consuelo es que Linklater mantiene su vigencia. Su próximo estreno, Bleu Moon, protagonizado por Ethan Hawke y Margaret Qualley, relata las últimas noches del letrista Lorenz Hart antes de su muerte en 1943, cuando el alcohol y la soledad acabaron con su vida tras la exitosa sociedad de Rodgers con Oscar Hammerstein.
Elizabeth Strout: la maestra de lo cotidiano
Cambiando de registro, vale reconocer el talento de Elizabeth Strout, ganadora del Pulitzer de ficción 2009, quien ha conquistado millones de lectores con su capacidad única de transformar experiencias corrientes en historias apasionantes.
Sus novelas Me llamo Elizabeth Burton y Lucy y el mar despistan porque parecen autoficción sin serlo. Próxima a los 70 años, Strout domina como pocos la sensibilidad femenina y los sentimientos de soledad, enfermedad y muerte que resuenan especialmente entre lectores maduros.
Un acontecimiento editorial chileno
Merece destacar la reciente edición de los Ensayos de Michel de Montaigne por la Universidad Católica del Maule y Ediciones Tácitas. Esta obra completa, anterior al Quijote en 20 años, se presenta en un solo tomo de 1.300 páginas con traducción de Pierre Jacomet "en lenguaje llano y moderno".
La edición incluye tapa dura, letra grande, encuadernación que facilita la lectura y un índice onomástico completísimo. Más que un aplauso, merece una ovación este esfuerzo editorial que democratiza el acceso a uno de los pilares del pensamiento occidental.