IA y primer empleo en Uruguay: ¿oportunidad o amenaza para los jóvenes?
Durante décadas, el camino hacia el primer empleo en Uruguay seguía una ruta predecible: un puesto junior, tareas auxiliares y la esperanza de escalar dentro de la misma empresa. Pero en los últimos cinco años, y sobre todo desde la irrupción de la inteligencia artificial generativa a fines de 2022, ese recorrido se ha transformado radicalmente. La pregunta que hoy resuena en oficinas, aulas y hogares es clara: ¿la IA está dejando sin trabajo a quienes buscan su primera oportunidad laboral? La respuesta, como veremos, es más compleja que un simple sí o no.
¿La inteligencia artificial ya está reemplazando a los jóvenes en el mercado laboral uruguayo?
La idea de que la IA automatiza puestos de entrada —aquellos administrativos, auxiliares y de ejecución— pasó de ser especulación a una preocupación concreta. En mayo de 2026, The Economist analizó el fenómeno en Estados Unidos y otros mercados desarrollados, detectando una desaceleración en la contratación de perfiles junior, especialmente en áreas como análisis de datos, desarrollo de software y tareas administrativas. Aunque el semanario aclaró que no hay pruebas concluyentes para atribuir el cambio exclusivamente a la IA, la coincidencia temporal es ineludible.
En Uruguay, un país de cambios más lentos, el debate recién comienza. Y hay un dato de partida que no se puede ignorar: los jóvenes ya eran, antes de la masificación de la IA, el grupo con mayores dificultades para insertarse laboralmente. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desempleo entre personas de 14 a 24 años alcanza el 25,7%, casi el triple que la de quienes tienen entre 25 y 29 años (8,4%). La brecha es histórica y estructural.
Educación: el punto de partida para enfrentar la IA
Si la IA está cambiando las reglas del juego, la primera pregunta es cómo preparar a una generación para un escenario donde la tecnología avanza más rápido que los planes de estudio. Mauro Carballo, gerente de IA y Educación de Ceibal, lo define como un cambio de paradigma. “No son cuestiones específicas, sino que cambió el tablero desde muchos sentidos”, explicó a Montevideo Portal.
Carballo sostiene que aún estamos en fases preliminares en Uruguay, y que el impacto varía según el sector y la región. Pero hay un rasgo común: “Nos está interpelando a todos. A todas las profesiones, a todos los sectores”. Para él, el objetivo educativo ya no es enseñar a usar una herramienta específica, sino formar “ciudadanos críticos” que entiendan qué ofrecen las tecnologías y cómo usarlas en su beneficio.
“Hay un montón de habilidades precursoras del manejo de la IA: el pensamiento crítico, el algorítmico y matemático. Son fundamentales para desenvolverse en este mundo”, afirmó. Y agregó que muchas de estas capacidades pueden desarrollarse sin dispositivos tecnológicos: “Lo importante es desarrollar la forma de pensar”.
Nativos digitales: ¿brecha o ventaja?
Aunque los jóvenes son considerados “nativos digitales”, Carballo advierte que la familiaridad con la tecnología no implica comprender cómo funciona la IA ni sus implicancias. “Muchas veces los chicos no son conscientes de que interactúan todos los días con un algoritmo que decide lo que consumen”, señaló.
Por eso, la alfabetización en IA no debería ser solo para quienes estudian programación. “Nadie debiera salir del sistema educativo sin entender cómo funcionan estas tecnologías y cómo impactan”, defendió. En lugar de preparar para una profesión específica, el desafío es formar personas capaces de aprender durante toda la vida, en un mercado laboral que cambia cada vez más rápido.
Empresas: ¿qué buscan hoy en un joven trabajador?
Mientras la educación se adapta, las empresas ya enfrentan los cambios. La última Encuesta del Sector TI de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI), que relevó 271 empresas, muestra que la industria empleó a unas 20.500 personas en 2024. Entre los menores de 25 años, uno de cada cuatro empleos son auxiliares o de asistencia. Pero a medida que aumenta la experiencia, los roles se vuelven más especializados.
Julio César Lestido, presidente de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, es tajante: “La IA viene a suplantar la franja media del trabajo. Esos trabajos de oficina donde planificabas cosas, hoy la IA te las planifica”. Como ejemplo, mencionó tareas administrativas que antes requerían una secretaria o un asistente: “Hoy le tirás los datos a la IA y te hace la presentación como vos quieras”.
Para Lestido, el valor ahora está en comprender, supervisar y resolver problemas. “Lo que era mecánico pierde relevancia frente a lo intelectual. Lo importante pasa a ser saber hacer las cosas y saber cómo direccionar procesos”, afirmó.
¿Qué habilidades blandas siguen siendo irremplazables?
Lestido destaca que, por ahora, hay capacidades que la IA no puede reemplazar: las habilidades blandas. “Relacionarte bien con la gente, tener empatía, poder entender los problemas y brindar servicios. Eso no te lo va a sacar una máquina”, señaló.
Su consejo para los jóvenes es claro: “Estudiá y preparate todo lo que puedas. Lo único que no te van a sacar es lo que vos aprendiste. El conocimiento tuyo, eso es tuyo”.
El Estado: ¿aliado o obstáculo para el empleo juvenil?
Lestido también apunta al Estado como un factor clave. En abril, calificó la actual ley de empleo juvenil como “inaplicable”. “Es tan burocrática que la mejor manera de ir contra el empleo joven es aplicando la ley”, dijo. Según él, las condiciones y controles terminan desalentando la contratación: “La empresa prefiere contratar a alguien que no es joven. Tiene muchos menos problemas”.
Uno de los puntos más criticados es la restricción que impide despedir a un trabajador si se contrata a un joven. “Si tengo que despedir a uno por cualquier motivo, entonces no contrato al joven. Si ya me atás de entrada, esto no camina”, explicó. El resultado es que muchos jóvenes terminan en trabajos informales o simplemente no son contratados.
Lestido reclama una simplificación de los trámites y una mayor flexibilidad. “Vos contratá al joven, dale para adelante, vení e inspeccioná después. Pero no le pidas de entrada una cantidad de requisitos”, resumió.
FAQ: Preguntas frecuentes sobre IA y primer empleo en Uruguay
¿La inteligencia artificial está eliminando empleos jóvenes en Uruguay?
No hay evidencia concluyente de una sustitución masiva. Sin embargo, la IA está automatizando tareas administrativas y auxiliares que antes servían como puerta de entrada. El impacto es más notorio en sectores como tecnología y servicios.
¿Qué habilidades deben desarrollar los jóvenes para competir con la IA?
Además de conocimientos técnicos, se valoran habilidades blandas como empatía, comunicación y capacidad de resolver problemas. El pensamiento crítico y la adaptabilidad son cada vez más importantes.
¿El sistema educativo uruguayo está preparado para estos cambios?
Según Mauro Carballo, aún estamos en fases preliminares. La educación debe pasar de enseñar herramientas específicas a formar ciudadanos críticos capaces de entender y aprovechar la tecnología.
¿Qué cambios necesita la ley de empleo juvenil en Uruguay?
Julio César Lestido sostiene que la ley es demasiado burocrática y desalienta la contratación. Propone simplificar los requisitos y trasladar los controles a una etapa posterior, en lugar de exigir todo de entrada.
Conclusión: un nuevo camino para el primer empleo
La inteligencia artificial no creó el problema del empleo juvenil en Uruguay. Los datos del INE muestran que la brecha ya existía antes de su masificación. Pero la IA aceleró transformaciones que dejaron más expuestas las distancias entre la formación, las demandas de las empresas y las reglas del mercado laboral.
El viejo modelo de ingresar a una empresa desde abajo y escalar durante décadas no desapareció, pero dejó de ser la única opción. Hoy, los jóvenes valoran la flexibilidad, la capacitación constante y la posibilidad de cambiar de rumbo. Las empresas, por su parte, buscan perfiles que combinen conocimiento técnico con habilidades humanas. Y el Estado tiene la oportunidad de simplificar las reglas para que la puerta de entrada al trabajo formal sea más accesible.
En definitiva, la pregunta no es si la IA dejará sin trabajo a los jóvenes, sino cómo podemos prepararlos para un mercado que cambia más rápido que nunca. La respuesta, como siempre, está en la educación, la innovación y la voluntad de adaptarse.