La taekwondista uruguaya María Sara Grippoli, de 21 años, ganó la medalla de plata en la categoría hasta 49 kilogramos en los Juegos Sudamericanos de Santa Fe y ya tiene un objetivo claro: volver a competir en unos Juegos Olímpicos, esta vez en Los Ángeles 2028.
La presea llegó tras vencer 2-0 a Argentina y 2-0 a Brasil, antes de caer en la final ante una rival colombiana que ya conocía de enfrentamientos anteriores. El podio confirmó su lugar entre las principales exponentes de la categoría en la región, apenas dos años después de su paso por los Juegos Olímpicos de París 2024.
De la academia Lee a la historia olímpica del taekwondo uruguayo
Grippoli tenía cinco años cuando empezó a practicar taekwondo en la academia Lee, el mismo lugar donde todavía entrena. Su padre, vinculado desde siempre a las artes marciales, fue quien la acercó a la disciplina, según relató en una entrevista publicada por Montevideo Portal / Montevideo COMM.
“Yo a veces pienso y digo como que nunca elegí ir al taekwondo, que me pusieron, pero por suerte me gustó y seguí”, recordó sobre sus primeros pasos. El deporte también le dio una salida a una timidez que le pesaba de niña.
“Era bastante tímida de chica y ahí practicando este deporte me sentía libre, como que era yo”, explicó.
A los nueve años se volcó al poomsae, la modalidad basada en la ejecución de formas, pero en 2016 cambió al kyorugi, el combate en el que compite hoy. El salto a la categoría adulta, en 2022, le mostró una realidad más dura de lo esperado: perdió en su debut internacional y entendió todo lo que le faltaba.
“Me faltaba físico, me faltaba técnica, me faltaba tiempo, me faltaba todo”, contó.
El clic que la llevó a París
Después de competir en los Juegos Sudamericanos de la Juventud de Rosario 2022, donde obtuvo bronce, y de participar en un Panamericano en Punta Cana, tomó una decisión que cambió su preparación: entrenar todos los días y cumplir cada sesión prevista. También sumó combates de práctica con Federico González, uno de los grandes referentes del taekwondo uruguayo.
“Después del Panamericano volví y dije: ‘Voy a hacer el clic de entrenar todo lo que tengo que hacer, cumplir a rajatabla con todo para generar ese cambio’”, contó.
En 2023 ganó su primera medalla oficial de mayores y peleó por el bronce en los Juegos Panamericanos de Santiago. Esa experiencia le hizo ver que la clasificación olímpica no era tan inalcanzable como pensaba.
“Eso de Santiago me ayudó, me motivó mucho a querer buscar un Juego Olímpico. Dije: ‘Bueno, capaz que no es tan imposible como pensaba que lo era’”, recordó.
En 2024 consiguió el pasaje y se convirtió en la primera representante del taekwondo uruguayo en acceder a unos Juegos Olímpicos. El logro le pareció también una puerta abierta para las generaciones que vienen detrás.
“Desde que el taekwondo es olímpico se estaba buscando la clasificación y no se lograba. Siento que eso también abrió una puerta, como para que los chicos piensen que no es imposible, porque yo llegué”, afirmó.
París: abanderada, debut y aprendizaje
En la Villa Olímpica sintió el vértigo de estar entre campeonas mundiales. “Me sentía como una extraña, como que decía: ‘No, acá hay campeonas mundiales, gente muy top, ¿y ahí estoy yo?’”, relató. Su entrenador le recordó que estaba ahí porque se lo había ganado.
“Nosotros clasificamos y nos ganamos el lugar. No es que estás acá porque te invitaron. Vos peleaste y ganaste el lugar”, le dijo.
Cayó en su debut ante una rival española, en un combate que se le pasó volando. Aun así, la experiencia fue completa: fue abanderada de la delegación uruguaya junto a Emiliano Lasa y vivió la ceremonia de apertura frente a la Torre Eiffel con emoción.
“Me emocioné un un montón, miraba a mi alrededor y no podía creer donde estaba. Se me cumplió un sueño”, relató.
El deporte español, de hecho, atraviesa un buen momento en el taekwondo olímpico, con una plata femenina en París 2024 y un oro mundial masculino, según El País.
La presión después de la fama
La clasificación olímpica trajo entrevistas, cámaras y mensajes de amigos de la escuela que no veía hacía años. “Me daba vergüenza, pero yo vivía en una nube, como de fantasía”, recordó.
Después de París apareció una presión distinta: la expectativa de que debía ganar siempre por haber estado en los Juegos. Cuando no le fue bien en las clasificatorias para los Juegos Panamericanos Junior, sintió el peso de la mirada externa. Este año empezó a trabajar con una psicóloga, y encontró ahí una herramienta para el alto rendimiento.
“Estar bien con vos te ayuda también a estar bien con el deporte”, explicó.
Qué sigue para Grippoli
La plata de Santa Fe le permitió reafirmar su lugar entre las referentes regionales. “Demostré que en la región estoy presente y que tengo que seguir firme, buscando más cosas”, señaló.
Sobre la final ante Colombia fue autocrítica pero positiva: “Es una rival complicada, todavía me cuesta un poco encontrarle el juego, pero me sentí mejor que en las otras veces”.
El próximo desafío será buscar la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y, más adelante, pelear por un lugar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, una cita que también ilusiona a otros deportistas iberoamericanos, como recoge AS en el caso del Langui. “El camino que recorrí desde Rosario 2022 hasta Santa Fe 2026 es un gran progreso para mi carrera”, cerró Grippoli.
Preguntas frecuentes
¿Qué medalla ganó Grippoli en los Odesur de Santa Fe?
Ganó la medalla de plata en la categoría hasta 49 kilogramos, tras vencer a Argentina y Brasil y caer en la final ante Colombia.
¿Cuándo fue la primera uruguaya del taekwondo en unos Juegos Olímpicos?
En 2024, cuando logró la clasificación y compitió en París. Fue la primera representante del taekwondo uruguayo en llegar a la cita olímpica.
¿Cuál es el próximo objetivo de María Sara Grippoli?
Buscar la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y luego pelear por un lugar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
