Brasil bajo vientos furiosos: cinco muertos y caos en São Paulo y Río
Los vientos huracanados que azotaron el sur y sureste de Brasil esta semana dejaron un saldo trágico de al menos cinco muertos y una serie de destrozos que paralizaron el transporte y la vida cotidiana en São Paulo y Río de Janeiro. Las ráfagas, que superaron los 120 kilómetros por hora en algunos puntos, estuvieron asociadas al avance de un frente frío que comenzó a causar estragos desde la noche del martes en Rio Grande do Sul, estado fronterizo con Uruguay.
En São Paulo, la región más industrializada y poblada del país, un hombre murió en la ciudad portuaria de Santos tras la caída de un árbol. Otro falleció en el municipio de Sorocaba mientras conducía su vehículo, alcanzado por una estructura derrumbada. En la turística São Sebastião, en el litoral norte paulista, un pescador perdió la vida al naufragar durante el temporal, según reportes de medios locales.
Las ráfagas obligaron a suspender temporalmente las operaciones en el puerto de Santos, el mayor de América Latina, así como el transporte marítimo de pasajeros. En Río de Janeiro, el vendaval causó cortes de electricidad en varios barrios de la capital fluminense y paralizó parcialmente el metro y el aeropuerto Santos Dumont. En el aeropuerto internacional de Galeão, ráfagas de hasta 74,1 kilómetros por hora forzaron el desvío de cuatro vuelos y generaron retrasos generalizados.
Dos personas murieron en el popular barrio de Santa Teresa, en el centro de Río, cuando un muro se derrumbó sobre su auto. El Cuerpo de Bomberos de Río reportó que hasta la tarde había atendido 30 incidentes por caída de árboles, 26 rescates de personas y cuatro derrumbes relacionados con el vendaval. Las autoridades recomendaron a la población evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atenta a los avisos oficiales.
En Rio Grande do Sul, los fuertes vientos dejaron cinco heridos y obligaron a evacuar a 149 personas, según la Defensa Civil, tras causar daños en viviendas e infraestructuras durante la noche del martes. El sistema de alerta meteorológica de Río de Janeiro advirtió que las ráfagas podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora entre este miércoles y el jueves debido al avance del frente frío por el litoral fluminense.
¿Qué pasó con el turismo en Río durante la tormenta?
En redes sociales se viralizaron videos grabados por turistas que visitaban el Cristo Redentor, el conocido monumento que domina la ciudad carioca desde la altura. Allí, numerosos visitantes se vieron sorprendidos por el fuerte viento, que los obligó a buscar refugio mientras las ráfagas sacudían la estructura. Las imágenes, compartidas masivamente, muestran a personas aferradas a barandillas y con dificultades para mantenerse en pie.
¿Cuáles fueron los incidentes más impactantes en Río?
Además de las dos muertes en Santa Teresa, tres personas quedaron atrapadas en un andamio en el condominio Barra Bali, en Barra da Tijuca, zona oeste de Río. La estructura fue lanzada contra los edificios por la fuerza del viento, y los equipos de rescate del Departamento de Bomberos fueron movilizados. No se reportaron heridos. En Nova Iguaçu, en Baixada Fluminense, un enorme tanque de agua cayó desde lo alto de un edificio en construcción, pero no hubo víctimas porque los tanques estaban vacíos.
¿Qué prevén las autoridades para los próximos días?
El Gobierno de São Paulo mantiene activado su gabinete de crisis para seguir la evolución del frente frío, que se prolongará hasta este jueves. Las autoridades también alertaron sobre la posibilidad de fuertes lluvias, tormentas eléctricas y granizo, lo que puede aumentar el riesgo de inundaciones. Según el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet), el viernes se intensificará una corriente de vientos en los primeros kilómetros de la atmósfera que transporta calor y humedad hacia el centro y el sur de Sudamérica, lo que favorecerá nuevas ráfagas de viento que podrían superar los 40 kilómetros por hora en todos los estados de la región sur de Brasil.
Para Uruguay, que comparte frontera con Rio Grande do Sul, el fenómeno es una advertencia. Si bien el país no suele recibir vientos de esta magnitud, el avance de frentes fríos desde el sur de Brasil puede generar condiciones climáticas adversas en el norte uruguayo. La lección es clara: la naturaleza no avisa dos veces, y la infraestructura de la región debe estar preparada para estos eventos extremos.